Bruselas, “la batuta de Europa” (I)
Septiembre 18, 2007
Clasificado en Historia | Escrito por Neon

Los orígenes de la ciudad se remontan al año 695 D.C. donde Saint Géry, obispo de Cambrai y Arras mando construir una capilla en honor a San Miguel Arcángel. Pero no se la conoció por su nombre, tal como la conocemos hoy, hasta el año 979, donde el emperador germano Otto II confió a Carlos, Duque de Lorena y descendiente del mismísimo Carlomagno, la construcción de un fuerte al que llamarían “Bruocsela”, (bruoc: pantano; sella: templo o capilla) es decir, la capilla sobre el pantano. La ciudad pertenecía al Ducado de Brabante, que a su vez dependía directamente del Imperio Germánico desde al año 925.

Retrato del rey Otto II
Hacia el año 1101, la ciudad se rodeó de una muralla y se edificaron iglesias y hospitales y se desarrolló el comercio, sobre todo en textiles. Y en 1229 la ciudad había crecido tanto y se había vuelto tan importante que el Duque de Brabante mediante su primera carta magna les otorgó cierto grado de independencia. En 1359, tropas del Condado de Flandes, dependientes del rey de Francia, intentaron conquistar la ciudad, ataque que fue rechazado por los bruselenses bajo el mando del desde entonces famoso Everard’t Serclaes.
En 1515 el rey Carlos V de España hizo emerger a Bruselas como una ciudad poderosa, superando a ciudades como Brujas o Anvers. Ya en 1555 el rey Felipe II, que sucedió a Carlos V, tuvo que hacer frente a problemas de religión, con lo que la ciudad caería en decadencia durante casi dos siglos.

Felipe II
Desde 1713 a 1794, Bélgica pasó a mano de los Habsburgo y en 1789 hubo un levantamiento independentista contra el actual monarca José II. Una vez más los franceses quisieron conquistar Bruselas bajo el mando del casi todopoderoso Napoleón Bonaparte, pero este ataque le costó su gran derrota, a escasos kilómetros de Bruselas, en la localidad de Waterloo, el ejército francés caía estrepitosamente. Tras esto, el consejo de Viena decisión la creación de los Países Bajos, unificando Bélgica y Holanda.

Grabado de la batalla de Waterloo
Con esta unificación, refugiados ilustres como Víctor Hugo o Carlos Marx regresaron a la ciudad convirtiendola en un foco de sabiduría y conocimiento a nivel europeo. Grandes edificaciones se levantaron durante esta época; las galerías Saint-Hubert (1846), el Palacio de Justicia (1866) o el Parque del Cincuentenario (1880). Y más adelante bajo la batuta del fantástico arquitécto Victor Horta, se construyeron hermosísimas residencias de estilo Art Nouveau.
Ya en 1958, convertida totalmente en una ciudad cosmopolita y multicultural se concierte en la sede de la Unión Europea; ese mismo año con motivo de la EXPO, se construye el famoso Atomium, símbolo que con el paso del tiempo se convertiría en la imagen de Bélgica para el mundo.

Atomium
Una intensa historia para este país de pequeñas dimensiones.
Tags: Bélgica, Bruselas, HistoriaArtículos relacionados
Comentarios
Escribir un comentario




