Santiago de Chile, “el legado inca” (III)
Octubre 17, 2007
Clasificado en Gastronomía | Escrito por Neon

Llegamos a una de las partes más interesantes de todo viaje, la gastronomía. Santiago de Chile posee una gran variedad de deliciosos platos y sus fogones están considerados como unos de los mejores del mundo, especialmente en cuanto a preparación de sus deliciosos pescados.
La gastronomía chilena es fruto de una importante tradición indígena junto al aporte de los conquistadores españoles. Ha tenido influencias de varios países como Italia y Alemania pero su más reciente influencia ha sido la cocina francesa, creando lo que se conoce como cocina criolla de Chile.
En los primeros tiempos de la colonia ya eran muy populares las humitas (masa de maíz cocida), la chuchoca (complemento alimenticio a partir de maíz) y el locro falso: un guisado de papas con otros aderezos. En esta misma época surge la afición a las algas marinas como el cochayuyo y luche que se servían acompañados de huevos duros.

Las tradicionales humitas
Pedro de Valdivia al llegar a Chile llevó las bases de la futura alimentación criolla: trigo, cerdos, pollos, bueyes, toros y vacas. Los araucanos proporcionaron las papas, el maíz y el frijol. Estos ingredientes base se mezclaron y así; nacieron los platos más típicos del país.
Según los historiadores, el menú de los conquistadores era suculento. El primer plato denominado “de residencia”, podía ser carne, ave o pescado. Le seguía “el guiso abundante” hecho de preferencia con choclos y papas. El pan era de tres clases: de rescoldo, pan español con mucha grasa y miga, y el pan chileno, aplastado y con mucha corteza.
De postre se servían frutas, en especial chirimoyas y frutillas. El almuerzo y comida terminaban con una “agüita milagrosa“, de paico (planta medicinal inca) para el empacho y la indigestión.

Chirimoyas
En el siglo XVII fueron las monjas quienes dieron un gran impulso a la cocina. De ahí sale la expresión “Hecho con mano de monja”, para expresar que se trata de un manjar exquisito.
La comida chilena aprovecha bien los dones de la tierra y el mar. El maíz, llamado choclo en el país, es un ingrediente esencial de varios platos típicos. El pastel de choclo, servido en fuentes individuales, es el más característico.
La abundancia de peces y mariscos que ofrece la larga costa de Chile puede convertirse en un menú tentador: desde corvina a la mantequilla, hasta congrio frito o en caldillo, mariscales, jaibas rellenas y erizos con salsa verde.

Los reconocidos frutos del mar chilenos
Respecto a masas, el primer lugar lo ocupa la empanada -de horno o frita-, que puede ser rellena con carne y cebolla picadas, con queso o mariscos.
En Chile, desde el siglo XVII, la gente se aficionó mucho al consumo de la chicha (bebida alcohólica proveniente de la fermentación del maíz) y el vino, este último ha alcanzado premios mundiales, reconocidos por su buena calidad. Otra bebida muy consumida en gran cantidad es el pisco, un aguardiente de uvas.

Botellas de pisco chileno
Una de las bebidas alcohólicas nacionales es el jote (el nombre chileno para el popular “calimocho”, vino con refresco de cola) otra es el terremoto, consistente en vino con helado de piña; pero una muy representativa, y que tiene un día en su conmemoración, es la piscola, la mezcla del pisco con refresco de cola.
Como ven hay una gran variedad de platos entre los que escoger en la cocina chilena. Todos ellos deliciosos dado que se realizan con ingredientes de primera calidad.
¡¡ Buen provecho !!
Tags: Chile, Cocina, Comidas, Gastronomía, Santiago de ChileArtículos relacionados
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