
Llegamos al apartado gastronómico de la ciudad, un lugar con una gran tradición en los fogones influenciada por diferentes países que con el paso de los años han ido enriqueciendo sus recetas convirtiéndola en una cocina rica y variada.
La cocina mezcla la exquisitez y delicadeza de la comida francesa con la abundancia de la alemana y española, así que es recomendable que cuando se vaya a comer a un restaurante se pida sólo un plato y el postre. Con el café suelen poner en casi todos los lugares un minisurtido de galletas para acompañar. Y a media tarde siempre verá gente degustando sus delicias como crêpes, tartas y las deliciosas gofres bañadas en todo tipo de delicias como mermelada de fresas, arándano y/o chocolate.

Deliciosos gofres
Hay que tener en cuenta también los horarios. No es como en algunas partes de Europa, sobre todo como España. Aquí no se va a comer a las 15h ni a cenar a las 23h, normalmente se va a comer a las 13 y a cenar a las 21h aproximadamente. Cuando se pide café lo que le traerán será un café americano (café solo largo de agua) así que debe especificar qué quiere exactamente. Si quiere un café solo debe pedir un expresso y si lo quiere con leche no debe pedirlo porque normalmente suelen ponerle una pequeña jarrita por si usted así lo desea. Y en cuanto a propinas, están incluidas en el precio, pero si les dejas algo seguro que se lo agradecerán.

El tradicional café belga
Algunos de los platos más característicos de esta zona son el conocido Waterzooi de pollo o pescado (un guiso caldoso de verdura y estos ingredientes) mejillones con patatas fritas, “carbonades” a la flamenca (un guiso de carne de buey a base de cerveza) croquetas de queso, tomates rellenos de gamba o morcilla con compota de manzana.
A todo ello debemos añadirle una deliciosa y variada gama de quesos como el Passendale, Postel, Wynedale, Loo, Oud-Brugge, etc. Y para beber podrá escoger entre los más de 450 marcas de cerveza, da igual que sea blanca, roja, marrón, negra, tostada, ámbar o la clásica dorada, todas están buenísimas.

Cervezas
Y para finalizar este suculento recorrido gastronómico no se olvide de comprar los deliciosos bombones belgas, más conocidos como pralinés, para darse un gusto y también dárselo a los suyos. ¡Buen provecho!
Para tener más información sobre la cocina flamenca puede bajarse un documento pdf aqui


