
Nuestra siguiente parada de nuestro recorrido nos lleva hasta el laberinto de callejuelas del Quartier du Panier, la zona más antigua de la ciudad y que conducen hasta el Vieille Charité, un bonito conjunto de edificios que datan del siglo XVII y que fue construido para acoger a sin vagabundos y huérfanos.
Hoy en día este complejo se ha convertido en un centro de arte que alberga de dos museos, el Museo Arqueológico Mediterráneo y el Museo de Arte Africano, Oceánico y Amerindio, varias galerías de arte, restaurantes, bares y una pequeña librería. Además hay una sala donde se proyectan películas independientes llamada Le Mirroir y una capilla de estilo barroco francés construída por Pierre Puget.

Una de las callejuelas de Quartier du Panier
Y hablando de museos, Marsella dispone de varios muy interesantes como el Musée de la Mode o Museo de la Moda, que cuenta con una extensa colección de más de 6.000 trajes y complementos. El Musée Cantini que alberga una de las colecciones de arte del siglo XX más importantes de Francia, con obras de artistas de la talla de Miró, Matisse o Picasso entre otros.
El Musée d´Historie Naturelle y el Musée des Meaux Arts, ambos en un impresionante Palais Longchamp y el cercano Musée Grobet-Labadie que alberga muebles de Luís XV y Luís XVI y una increíble colección de esculturas provenzales y borgoñas además de tapices, pinturas y cerámica vidriada, son otros de los museos de la ciudad.

El precioso Palace Longchamp
Uno de los rincones más conocidos de Marsella es la Corniche, una carretera costera con vistas increíbles sobre la ciudad y el Mediterráneo. Por esta carretera llegará a Vallon des Auffes, un idílico pueblo situado en una pequeña cala, tendrán también la oportunidad de parar en los centros de talasoterapia que encontrará por el camino o podrá ir hasta las playas del Prado y tomar el sol, pasear y disfrutar del buen clima y el entorno natural que rodea a este rincón de Marsella.
Y si le gusta hacer cualquier tipo de deportes acuáticos vaya hasta La Pointe Rouge, donde encontrará un móntón de playas, un pequeño puerto y muchas tiendas de surf y todo lo necesario para hacer deporte en las aguas del Mediterráneo.
Volvemos a hacer un alto en nuestro camino para retomar energías y continuar nuestra particular ruta por los mejores rincones de Marsella.


