
Segundo apartado de nuestro viaje dedicado a las visitas en La Paz, una ciudad que tiene infinidad de cosas por visitar y haciendo recuento me llevaría nada menos que nueve post, así que intentaré condensar todo este apartado de visitas en tres o como mucho cuatro para que no sea una lectura pesada y para que esté a la par con otros de los destinos que ya hemos visitado aquí en nuestro blog. Seguro que muchos de vosotros, por no decir todos, os informaréis antes sobre las infraestructuras de la ciudad sobre todo en cuanto a hoteles baratos. Pues una vez hecho este trámite de rigor vamos a comenzar el apartado que nos ocupa.
Uno de los paseos más tradicionales cuando se llega a la capital boliviana es la Avenida 16 de Julio, también conocida como El Prado; es el principal paseo de la ciudad y al final de la misma podremos encontrar la conocida Iglesia de San Francisco.

La conocida Iglesia de San Francisco
Data del año 1549 y fue construida en piedra labrada. A principios del siglo XVIII una gran nevada destruyó el templo y se volvieron a reconstruir con los mismos materiales y técnicas que la original y con un estilo barroco. La torre es de estilo barroco y posee una planta de tres naves separadas con una gran bóveda y en su interior alberga un bonito retablo tratado en pan de oro.
Otro lugar sacro es la Catedral de Nuestra Señora de La Paz, construida en 1831 y de estilo Neoclásico con una fachada dividida en dos cuerpos y flanqueada por tres grandes columnas corintias. En su interior cuenta con un museo de arte sacro con piezas de gran valor.
El Palacio de los Condes de Arana es otra de las visitas recomendadas. Construido en 1775 este edificio corresponde al barroco tardío y consta de tres plantas. Actualmente es el Museo del Arte y alberga una galería de 10 preciosos arcos en piedra labrada así como una importante muestra de pintura colonial, pintores del siglo XIX y contemporáneos.

Torre del Palacio de los Condes de Arana
La Casa del Marques de Villa Verde es hoy en día el Museo de Etnografía y Folklore. Fue construido entre 1776 y 1790, su fachada está finamente trabajada y en su interior expone muestras artesanales, trajes tradicionales e instrumentos musicales de lo más variopinto.
Y nuestra última recomendación de este primer post es la visita al conocido como Mercado de Brujos, un singular mercadillo situado en el casco antiguo de la ciudad donde se venden elementos curativos y tradicionales de la cultura Kallahuaya en un ambiente donde la algarabía se entremezcla con los olores y colores desconocidos para muchos.
Hasta aquí nuestra primera entrega de este apartado dedicado a las visitas, en el siguiente seguiremos conociendo los mejores lugares de la ciudad de los cielos.


