
Llegando a la época de los 80, muchos irlandeses confiaban en la prosperidad que conllevaría pertenecer a la Comunidad Económica Europea, pero Irlanda se vio envuelta en serias dificultades económicas aunque a principios de los 90 estaban recuperándose de una forma casi impresionante.
Los índices de interés comenzaron a bajar estrepitosamente, hecho que ocasionó la apertura de muchos negocios, la libra irlandesa estaba en alza, la inversión extranjera comenzó a generar sustanciosos beneficios y el desempleo estaba reduciéndose. Este giro radical en la economía acuñó el mote para el país de “Celtic Tiger” (El Tigre Celta)

Hoy en día la ciudad es uno de los destinos más visitados de Europa
Con el auge masivo de las compañías informáticas de software instaladas en ciudades más pequeñas, como Cork, Dublín tuvo que compartir algunos de los beneficios de su poderosa economía además de recuperar la seguridad en las calles que conducen a la capital.
Actualmente el único problema no resuelto desde 1921 es Irlanda del Norte, aunque se vislumbra un cercano cese de violencia. Ya en 1998 se fiema el Acuerdo del Viernes Santo y la aprobación de los referéndum pro-acuerdo en ambas zonas. Este mismo año el proceso de paz ganó mayor reconocimiento internacional cuando el líder nacionalista John Hume y el unionista David Trimble fueron galardonados con el Premio Nobel de la Paz.
Hoy en día Dublín es un lugar vibrante llena de pubs y de lugares de ocio donde el craic abunda por cualquier lugar y donde pasar unos días es un auténtico acierto. Las mejores fechas para visitar Dublín es entre abril y octubre cuando el tiempo es más agradable, aunque este destino es realmente popular en cualquier fecha del año gracias a la gran multitud de festivales, eventos culturales, religiosos y deportivos entre otros.

Dublín cuenta con una animada escena nocturna
Aunque la ciudad ha cambiado mucho, hoy en día es posible encontrarse con carros tirados por caballos circulando por las empedradas calles de Dublín donde la tradición y la modernidad se dan la mano en esta ciudad sonriente.
Con este post terminamos el apartado dedicado a la historia y nos vamos en busca de uno de las secciones más esperadas, las visitas; pero eso será en el siguiente post.


