
Comenzamos nuestro segundo apartado dedicado a las visitas en nuestro viaje donde conoceremos los lugares que no debemos dejar de visitar en nuestra escapada a Dublín, que aunque no sea precisamente la ciudad más bonita de Europa, dispone de un montón de lugares para todos los gustos.
La gran mayoría de lugares de interés están en la zona sur del río Liffey; una zona de impresionantes mansiones georgianas y largas avenidas. En esta zona se encuentra el Trinity College, el National Museum, Leinster House (sede del Parlamento Irlandés) y el National Gallery de Irlanda.

Vista de la ciudad desde el río Liffey
También se encuentra el barrio de The Temple Bar, lugar donde se asentaron los vikingos a su llegada a Dublín y donde tras los años 80, este lugar se ha convertido en un lugar donde ni los turistas ni los propios dublineses lo frecuentan, aunque el Departamento de Turismo se ha involucrado de lleno para renovar la zona totalmente.
En la zona este de Temple Bar se encuentran las catedrales de Christ Church y St. Patrick’s, los vestigios del Dublín anglo-normando, las cuales poseen una arquitectura impresionante y digna de ver. También podremos visitar la muralla normanda de la ciudad y el Dublín Castle en la zona de Dame Street.

El barrio de Temple Bar
Otro de los lugares de visita obligada es el barrio de Liberties que se extiende al oeste de la catedral de St. Patrick’s y que alberga el Guinness Storehouse y su fábrica de cerveza, el Museo Irlandés de Arte Moderno y el Kilmainham Gaol, un museo donde se puede ver la historia de la lucha irlandesa por su independencia.
Dublín está dividida en dos zonas por el río Liffey, que fluye de oeste a este y que se puede cruzar por varios puentes entre los que destacan el Ha’ Penny Bridge y el Millenium Bridge.
Una vez conocida la ciudad a groso modo, vamos a ir poco a poco visitando los lugares que no debemos perdernos en la capital irlandesa.


