
Un buen lugar donde poder pasar el día en compañía de la historia y de la cultura es en el Schweizerisches Landesmuseum, o lo que es lo mismo, el Museo Nacional Suizo. Un lugar que además de su propia colección, acoge exposiciones temporales en este edificio parecido a un castillo donde no solo se muestran cuadros o esculturas, sino que las armas, las herramientas, los relojes, banderas, objetos prehistóricos e incluso juguetes tienen su rincón en este lugar.

Vista exterior del Schweizerisches Landesmuseum
Zunfthaus zur Meisen es otro lugar donde podremos admirar cerámica y porcelana china del siglo XVIII. Posee elegantes y bonitas galerías de estilo rococó y es el lugar ideal para admirar los figurines de porcelana hechos en Suiza. Es un edificio de 1757 que posee una arquitectura barroca y está considerada como la casa gremial más bonita de la ciudad.
El Museo Rietberg podrá ser otro lugar para disfrutar en nuestro apartado de visitas. Este museo alberga arte no europeo y se ubica en tres edificios diferentes, dos de ellos pertenecientes a la década al siglo XIX. En Villa Wesendonck podremos ver exposiciones especiales, además de la colección de arte indio, chino y africano. En el Park-Villa Rieter podremos ver cuadros de China, India y Japón, mientras que en el Haus zum Kiel tendremos la oportunidad de admirar las diferentes exposiciones itinerantes y algunos conciertos de música de todos los rincones del mundo.

Una de las zonas más originales del Museo Rietberg
El Migros Museum für Gegenwartskunst es el Museo de Arte Contemporáneo y aquí podremos disfrutar de esta corriente artística, en especial de los años 90, donde podremos ver muestras de artistas individuales como de grupos.
Terminamos con los museos y ahora vamos a hacer otra pequeña parada para tomar fuerzas y seguir conociendo los rincones de visita obligada de esta fantástica y tranquila ciudad.


