
Desde la vecina Alemania llega el gusto por las salchichas, que aquí se conocen como wurst y se pueden consumir frescas, cocidas o ahumadas y están elaboradas con carne de vaca seca y curada; una auténtica delicia para los amantes de la carne. Los italianos también han aportado su granito de arena a los fogones suizos con el knöflio, unas pequeñas bolitas que se preparan con harina y sémola de trigo.
Otra de las recetas más populares es la raclette, nombre tomado del aparato, que es una resistencia al rojo vivo en el que se va fundiendo un gran trozo de queso y con el cual, los comensales van untando un trozo de patata hervida y también es muy popular el rosti, que son patatas hervidas ralladas acompañadas de deliciosa carne.

Una deliciosa raclette
Y para los más golosos está el chocolate. Un ingrediente que está muy presente en la dieta diaria gracias a su gran aporte calórico que ayuda a enfrentarse a las gélidas temperaturas durante el invierno. La leche de las famosas vacas suizas es realmente buena para mezclarla con el cacao y si Bélgica es sinónimo de chocolate negro, Suiza lo es del chocolate con leche. Aunque sea un alimento originario de América, en Suiza fue donde se hizo por primera vez la mezcla con leche, consiguiendo un sabor y una textura realmente deliciosos.
Y los quesos también tienen su lugar importante en la gastronomía suiza, sobre todo el Emmental y el conocido Grúyere, con los que se preparan deliciosas recetas como el fondue o que también pueden comerse solos antes, durante y después de cualquier comida.

Los quesos son muy importantes en la gastronomía suiza
Y en cuanto a la bebida y aunque no lo crean, Suiza es tierra de vinos. Donde sus vinos blancos rivalizan en calidad con los italianos y los de la Borgoña francesa. También se elaboran cervezas y la más conocida es la cerveza amarga, que goza de gran popularidad en todo el país.
El zumo de manzana es algo delicioso y es lo más consumido del país, así como la sidra, otro elemento degustado tanto por locales como por visitantes.
Ahora que ya hemos saciado nuestra hambre, vamos a reposar la comida y a tomar energías para continuar con nuestro siguiente apartado que estará dedicado a la cultura. Hasta entonces.


