Barcelona, ciudad condal (Ib)
Escrito por: Neon
27 de Octubre del 2008

En el Concilio de Troyes, en el año 878, el rey franco Luis “el Tartamudo” invistió al hijo del Marqués de la Gotia como Conde de Barcelona, Girona y Besalú, iniciándose la dinastía condal en Barcelona, que al principio dependía de los reyes francos.
Posteriormente en el año 985 la zona de Barcelona fue totalmente arrasada con la incursión musulmana de al-Manzur. El conde Borrell II al no recibir ayuda militar alguna por parte de los francos para repeler a las hordas sarracenas, decide eliminar los vínculos de vasallaje y la consiguiente independencia de los reyes francos.
En marzo de 988 Borrell II hacía oficial la independencia al darse por si mismo los títulos de Duque Ibérico y Marqués por la gracia de Dios. Y la recuperación de la ciudad fue increíblemente rápida, lo que le proporcionó un buen ejército, lo suficientemente importante como para devolverle el golpe a los musulmanes atacando y saqueando Córdoba, por aquel entonces la mayor ciudad musulmana de España, obteniendo infinitas riquezas.

Una de las pocas recreaciones pictóricas de Borrell II
Durante los dos siglos siguientes, los diferentes condados catalanes independientes se fueron uniendo poco a poco bajo la capitalidad de Barcelona, que estaba desarrollando una política de alianzas y enlaces matrimoniales que incluían gran parte del sur de Francia a la vez que iban recuperando territorio bajo el dominio musulmán.
En 1137 el conde Ramón Berenguer IV se casó con la hija del rey de Aragón, quien quería proteger su reino de la ansia castellana y ambos territorios se confederaron con un solo jefe de estado donde sus sucesores tendrían el título de rey de Aragón y conde de Barcelona.

Recreación de Ramón Berenguer IV en su boda
A lo largo del siglo XII, la ciudad se enriqueció gracias al debilitamiento de las ciudades bajo dominio musulmán, quienes debían pagar tributos y la derrota en la batalla de Muret, allá por 1213, acabó con el proyecto de crear un gran estado que abarcase el sur de Francia y se extendieran más sus territorios.
Algo que hizo que los planes de expansión de la ciudad cambiasen y Barcelona comenzó a extenderse hacia el sur y el este durante los siglos XIII al XV, cosa que convirtió a la ciudad en la primera potencia marítima del Mediterráneo tras la conquista de las Baleares en 1228, los reinos de Valencia en 1232, Sicilia en 1282, los ducados de Atenas y Neopatria en 1311, Cerdeña en 1323 y Nápoles en 1421.
Nosotros nos vamos a quedar en esta parte de la historia y vamos a hacer un pequeño break para continuar con la interesante historia de Barcelona, la ciudad condal.
Valorar artículo





