
Después de una breve pausa continuamos conociendo más sobre la historia de la ciudad. En el anterior post nos habíamos quedado en el año 1421 y en la importante expansión de la ciudad. Una época que pronto pasaría y dejaría paso a graves crisis demográficas debidas a las hambrunas y continuas epidemias originadas por la Peste Negra, que diezmó importantemente a la población.
Posteriormente fueron las guerras civiles, el establecimiento de la corte en Nápoles, la revolución agraria y posteriormente la caída de Constantinopla, hecho que impidió el comercio con oriente desde el Mediterráneo, lo que mermó las posibilidades de comercio e hizo mucho daño en la economía de la época.

Influencia de la Peste Negra en diferentes años
El posterior descubrimiento de América no ayudó a la recuperación, pues la unión dinástica de Castilla y Aragón con los Reyes Católicos no significó la unión de sus reinos, así que hasta 1778 no se permitió a los puertos de los estados de la Corona de Aragón la posibilidad de comerciar con las colonias americanas, pues éstas eran posesiones de la Corona de Castilla.
La decadencia, salpicada con breves épocas donde se atisbaba cierta clase de recuperación se prolongó hasta el siglo XVIII. Hasta esa fecha Barcelona tuvo que sufrir con la guerra dels segadors, en un primer intento por parte de Castilla de someter a Cataluña y que terminó con la toma de Barcelona, pero ésta consiguió mantener su autonomía.

Recreación pictórica de la guerra dels segadors
La guerra de Sucesión terminó con la conquista de la ciudad por las tropas castellano-francesas y con la consiguiente pérdida de autonomía y obviamente, de las libertades. Se cerró su universidad, se prohibió el catalán en la enseñanza y en los documentos públicos.
A partir de 1725, Barcelona comenzó a recuperarse y de aquellos 37.000 habitantes que había en 1714, se convirtieron en 125.000 en 1791. Ya en 1805 la industria y el comercio estaban floreciendo de nuevo, siendo la industria textil la más favorecida, tal como lo demostraban sus 10.000 trabajadores, quienes poco a poco iban convirtiendo a la ciudad en una ciudad moderna.
Hacemos otra pausa de nuevo en esta densa etapa dedicada a la historia de este destino y poco a poco nos iremos acercando a la época más actual para conocer cómo es hoy en día la ciudad condal.


