
Comenzamos este tercer apartado dedicado a la gastronomía, otro de los alicientes de la ciudad. Cabe destacar que Cataluña es la base de una de las cocinas más ricas y variadas del viejo continente. Gracias a su proximidad con el Mediterráneo y con los Pirineos, la gastronomía de esta zona es una auténtica selección de lo mejor del mar y de la tierra.
Todos aquellos que se acerquen a esta ciudad podrán disfrutar del mar, la montaña, el secano y el huerto en los variados ingredientes de la cocina de la zona. Es una alimentación rica en cereales, verduras, frutas y hortalizas, donde el vino también juega un papel importante, aunque no tanto como el del aceite de oliva o los productos del mar.

La dieta mediterránea está considerada como una de las mejores del mundo
La conocida dieta mediterránea y su cultura de la buena mesa, están ligadas por completo a un estilo de vida relajado, tradicional en el sur de Europa. La gastronomía de Barcelona es algo digno de ver; todos los establecimientos cuidan la originalidad de los platos, aunque siempre prima sobre todas las cosas la gran calidad del producto como podremos observar en muchos de los restaurantes de los grandes cocineros que tiene Barcelona.
La ciudad es además de herencia y tradiciones, vanguardia gastronómica. Se suelen combinar recetas de la abuela con modernas creaciones gracias a algunos de los mejores cocineros creativos del mundo. Destacan entre ellos Ferran Adriá, elegido como una de las cien personas más influyentes del mundo según la revista Time, Santi Santamaría, Carme Ruscalleda o Sergi Arola entre otros son algunos de los nombres de la cocina en la ciudad.

La cocina vanguardista está muy de moda en la ciudad
Ya lo dice la historia: “sin pasado no hay futuro” y es que durante la Baja Edad Media y el Renacimiento, los cocineros de Cataluña eran reconocidos en toda Europa y además destacan los primeros recetarios del viejo continente, estaban escritos en catalán como el Sent Soví
Vamos a hacer una breve pausa y en el siguiente post conoceremos lo más característico de los fogones barceloneses y lo que no debemos perdernos en nuestra visita a la ciudad.


