
Las polévky son las mundialmente conocidas sopas campesinas que se suelen tomar principalmente en invierno. Hay que tener en cuenta que aquí no suele tomarse primer plato, así que no podemos evitar probar una de estas consistentes y deliciosas sopas entre las que destacan las de berza, cebolla o ajo.
También son muy populares las knedlíky o albóndigas. Éstas se elaboran con harina, pan o patata y suelen ser acompañadas con salsas fuertes y también como guarnición de platos principales elaborados con carne o pescado. Y en cuanto a pescado, no suele ser muy común aunque hay restaurantes que lo ofrecen durante casi todo el año, pero es más frecuente encontrarlo durante el periodo navideño, donde se preparan deliciosos platos elaborados con trucha, lucio o carpa, que se debe degustar en restaurantes especializados o muy conocidos para asegurarnos de que el producto está fresco y en óptimas condiciones de consumo.

Una variedad de las tradicionales knedlíky
Una de las especialidades de la cocina checa es la svícková, lonchas de ternera acompañadas con knödel y una salsa elaborada con nata. Durante los meses de frío es muy recomendable probar la excelente caza como la oca o el faisán, los preparan de una forma realmente exquisita.
Como aperitivo podemos pedir el popular Jamón de Praga, que también fácilmente podemos encontrar en los grandes centros comerciales de nuestro país y que está delicioso. O también podemos pedir el uzené maso, un hamón ahumado que se suele servir cortado en lonchas gruesas.
El smazeny syr es queso frito, un plato delicioso que no podemos dejar de probar y que suele ser degustado en todas partes. En cuanto a verduras y hortalizas, las más consumidas son la col y las patatas, aunque este tipo de comida no suele ser algo principal en la gastronomía nacional aunque se han abierto varios restaurantes vegetarianos en Praga que están ganando bastante renombre poco a poco.

Aspecto del Jamón de Praga, aún sin cortar
La cocina checa es tradicionalmente centroeuropea y presenta diferentes influencias que han enriquecido sus recetas más tradicionales. Influencias alemanas, austriacas, húngaras y polacas que han incrementado la lista de ingredientes y platos que nos puede ofrecer la cocina checa.
Hacemos otra pequeña pausa en este recorrido y en el siguiente post proseguiremos degustando las delicias locales que, con total seguridad, sorprenderán a más de uno.


