
La ciudad es un lugar tremendamente cosmopolita y joven, donde nos podemos encontrar a gente de prácticamente todas las nacionalidades, sobre todo cuando cae la noche, dado que aquí, la vida nocturna es especialmente intensa y donde podremos encontrar cualquier clase de local que se adapte a nuestros gustos, lo de nuestro bolsillo… es otro cantar.
Cuando se sale por Milán, la costumbre es ir con la ropa más elegante que uno posea, y una de las zonas de visita obligada a la hora de salir es comenzar la noche por lo que se conoce como “Passeggiata”, una zona donde todo el mundo va a pasearse calle arriba y calle abajo para ver y ser vistos, tal como dije en el anterior post.

La clásica “Passegiata”
Aquí también es costumbre visitar varios locales durante toda la noche, mas o menos como en casi todos los locales de Europa. Sales a un bar, tomas algo, charlas, vas a otro local, bailas, tomas algo y así hasta que poco a poco vas pasando la noche y se acerca la hora del cierre en los locales, aunque como ya os dije, seguro que si sois de los que más aguantáis, podréis encontrar sin problemas algún local de tipo after-hour para que podáis seguir tomando una copa, charlando y bailando hasta bien entrada la mañana. ¿Os animáis?
La gran mayoría de pubs y bares suelen abrir hasta la 01:00h aproximadamente y a partir de esa hora es cuando las grandes y divertidas discotecas abren sus puertas hasta las 04:00h, poco más o menos.
Pero esto no solo los fines de semana, aquí la gran parte de las discotecas cierran los lunes, el resto de la semana están abiertas para el goce y disfrute de la gran cantidad de turistas que visitan la ciudad, los jóvenes de Erasmus y obviamente, la gran cantidad de milaneses, eso sí, todos mayores de 16 años, que es la edad mínima para consumir alcohol aquí en la ciudad.

La ciudad posee locales de lo más chic
Si lo nuestro no es salir toda la noche y en cambio preferimos otras horas menos intempestivas, los bares se llenan de gente entre las 18:00h y 21:00h para tomar un aperitivo después de salir de trabajar y por qué no… lucirse.
Muchos de estos bares tienen la mediterránea costumbre de ofrecer pequeñas tapas gratuitas con cada consumición, algo que no solo gusta en España como much@s habréis pensado, sino que hasta aquí llega tan castiza costumbre que atrae a cientos de miles de clientes a los locales cada semana.
Vamos a hacer una pequeña pausa mientras retomamos fuerzas para continuar con nuestro apartado, ya inmersos de lleno en la recta final de nuestro destino.


