
Seguimos con otra galería y en este caso comenzamos por la Tate Modern y la zona de Bankside. La Tate Modern fue inaugurada en 2000 y costó aproximadamente unos 130 millones de libras, una auténtica bestialidad. Está emplazada en lo que hace años era la central eléctrica de Bankside, hoy transformada en un espacio vanguardista consagrado al arte del pasado siglo XX.
Su exposición cambia cada dos años para ir mostrando por temas la gran parte de obras que pertenecen a la galería. Destacan, entre otras, obras de Matisse, Picasso, Rothko y no podía faltar también Andy Warhol. En la sala de la turbina podremos admirar obras de arte cambiantes que llenarán con creces el enorme vacío.

Aspecto de la Tate Modern
Por su parte, la zona de Bankside es uno de los lugares más excitantes de la ciudad, sobre todo después de la inauguración del Millenium Bridge que comunica la Tate Modern con la Catedral de San Pablo en la orilla norte del Támesis. Y también en esta zona nos encontraremos con el Shakespeare’s Globe Theatre & Exhibition, un lugar que abre durante todo el año.
También podremos visitar Vinopolis, una muestra interactiva del vino y también ver el Golden Hinde, una réplica del velero de Sir Francis Drake. . Asimismo podremos visitar la Catedral de Southwark o el mercado de Borough, donde comprar las más exquisitas delicatessen.
Una de las mayores atracciones de la ciudad, y no solo por su tamaño, es The London Eye una increíble noria también conocida como la Noria del Milenio. Desde aquí podremos tener unas espectaculares vistas de toda la ciudad gracias a sus más de 135 metros de altura; un lugar ideal para sacar unas buenas fotografías o llevarse un vídeo para el recuerdo.

The London Eye
Se construyó con motivo de la entrada en el nuevo milenio y entró en funcionamiento en marzo de 2000. Posee 32 cabinas o cápsulas con capacidad para 25 pasajeros cara una y la noria gira a una velocidad de 0,26 metros por segundo aproximadamente, lo que resulta una media hora en dar una vuelta completa, tiempo más que suficiente para tirar unas cuantas fotografías del Big Ben, el Palacio de Westminster, el de Buckingham o la Catedral de San Pablo entre otras.
Pues desde aquí nos vamos a despedir hasta el siguiente post, advirtiendo que aún nos quedan un montón de lugares para visitar en esta apasionante ciudad.



Durante los años de estudiante que pase alli, no paré de pelear con esa ciudad. Hoy extraño sus calles y su magia, por eso es que siemrpe estoy volviendo.
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¡¡Totalmente de acuerdo contigo gGlamour!!
Realmente al principio puede parecer algo caótica la ciudad, pero poco a poco te vas haciendo a ella y al final todo el que ha estado en alguna ocasión siempre quiere volver ¿Por qué será?
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