
Poco a poco vamos llegando al final de este extenso post dedicado a las visitas, aunque de momento nos quedan aún bastantes lugares para conocer. En esta ocasión amos a comenzar por hacer una pequeña escapada hasta Canterbury, una preciosa ciudad repleta de calles peatonales que nos brindan el antiguo ambiente inglés de principios de siglo. Una de las atracciones principales de este lugar y también uno de los centros religiosos más importantes de toda Inglaterra es la conocida Catedral de Canterbury.

Preciosa vista de la Catedral de Canterbury
Podemos llegar a este precioso rincón en tren, tomándolo en las estaciones de London Bridge o London Victoria. El viaje dura poco menos de dos horas, pero con total seguridad no nos arrepentiremos de esta escapada donde será una delicia pasear por sus calles y entrar en alguna de sus centenarias tiendas.
También podemos desplazarnos hasta Stratford-upon-Avon, el lugar donde nació uno de los dramaturgos y escritores más famosos de todos los tiempos, William Shakespeare. Y también podría considerarse esta zona como un auténtico parque temático de este autor, dado que aquí se encuentran como mínimo diez lugares entre atracciones y museos, destacado sobre todo sus teatros, donde actúa la Royal Shakespeare Company, donde representan únicamente obras del genial dramaturgo inglés.
Cambridge es nuestra siguiente parada; es una ciudad situada a orillas del río Cam y mundialmente conocida por su universidad y por sus diferentes colegios. Entre todo lo que podemos encontrarnos en Cambridge destaca sobre todo la King’s College Chapel, justo al lado del río. También el Trinity y el St. John College, el Museo Pictórico y de Antigüedades de Fitzwilliam. Podemos llegar en tren desde la estación de King Cross y no tardaremos más de 45 minutos, en cambio si preferimos el autobús tardaremos poco más de dos horas.

Vista parcial de la universidad de Cambridge
Nosotros antes de volver a Londres nos vamos a ir a un lugar realmente fantástico, y nunca mejor dicho, para posteriormente dejar atrás estos preciosos lugares, que sin duda, deberemos visitar en nuestra escapada a estas latitudes y que con total seguridad nos llevaremos una buena impresión y seguro que olvidamos aquel tópico de que los ingleses no son hospitalarios ni amables como los populares gentleman británicos.


