
En la actualidad, esta ciudad es una más que caótica aglomeración que transmite una desproporcionada influencia sobre todo el país y donde algo que nos llamará tremendamente la atención son sus abismales contrastes. Es bastante común encontrarse en un barrio pobre o humilde y a escasos metros un importante centro de negocios.
Aquí encontraremos barrios de estilo colonial que contrastan radicalmente con los asentamientos de chabolas que hay próximos al río y donde los indigentes se ven relegados a vivir si no quieren permanecer en la dura intemperie. Esto y otras cosas que descubriremos, nos dará la razón de que gran parte de la ciudad vive sumida en la pobreza y el subdesarrollo.
Aún así, esta increíble urbe es capaz de cansar al viajero más curtido. Un tráfico espantoso, calor, ruido, polución y pobreza son los denominadores comunes que podemos encontrarnos en muchas zonas de la ciudad, por tanto, este destino no es para toda clase de público, es mejor para alguien con espíritu realmente aventurero o quien lleve ya tiempo viajando.

Vista aérea de los extrarradios de la ciudad
Y otra cosa que nos llamará mucho la atención es su hospitalidad y sobre todo la facilidad que tiene la gente de sonreír como en Tailandia, donde parece que saludan a la gente mostrando una gran sonrisa e inclinando ligeramente la cabeza.
La Perla de Oriente está ubicada en la costa oeste de la isla de Luzón y está rodeada de fértiles planicies. Su clima es cálido y húmedo (mala combinación) durante todo el año, a pesar de que está rebajado ligeramente por la brisa marina. Y antes de finalizar este apartado hay que recordar que las peores épocas para visitar no solo Manila sino todo el país y limítrofes son los meses de mayo y septiembre, dado que se producen muchísimos tifones.
Y ahora si, con esto llevamos al final del primer apartado; nosotros vamos a ir preparándonos para comenzar con el segundo, que como ya sabréis muchos de vosotros estará dedicado a las visitas.


