
Intramuros es el nombre que tiene el antiguo centro de la ciudad. Fue fundado en 1571 por los españoles en la ribera sur del río Pasig y aquí es donde comenzaremos la tercera parte de nuestro recorrido dedicado a las visitas aquí, en la Perla de Oriente.
Aún a día de hoy podremos ver las murallas que continúan en pie, sobre todo la muralla defensiva y puertas de las mismas, cuyas obras comenzaron en 1590. Intramuros estaba en una zona bastante difícil de defender y por ello esta zona se convirtió en el escenario ideal para los conflictos más importantes e intentos de invasión de la ciudad durante cientos de años, hasta que finalmente en 1945 en la sangrienta batalla en la que se enfrentaron las tropas japonesas contra las norteamericanas y hubo más de 100.000 muertos, finalizó en la toma de la ciudad.

Tras las murallas de Intramuros
Hoy en día podemos ver los restos que han sido restaurados y visitar algunos preciosos edificios históricos. Así que ya sabéis, si queréis conocer un lugar donde se desarrolló gran parte de la historia no solo de la ciudad, sino también del país, Intramuros es uno de los lugares que no debéis perderos en vuestra visita a estas latitudes.
Nuestra siguiente parada es el Fuerte de Santiago, una construcción levantada para defender la desembocadura del Pasig. Es una de las construcciones coloniales más antiguas de la ciudad y desgraciadamente el que posee una de las historias más trágicas de todo el país.
Su prisionero más insigne fue el héroe nacional José Rizal, del que ya hablamos en anteriores post. Fue preso en sus mazmorras hasta que en 1896 los españoles le dieron muerte. Muchos años después, los japoneses usaron este complejo como prisión para los conocidos como mártires filipinos de la libertad así como para albergar también a prisioneros de guerra norteamericanos que eran abandonados cruelmente en las mazmorras subterráneas y que fallecían cuando subía la marea.

Exterior del Fuerte de Santiago
También fue usado por los japoneses como última posición defensiva contra la invasión norteamericana, algo que no sirvió de mucho dado que los marines y fuerzas invasoras la destruyeron prácticamente. Hoy en día este recinto ha sido reconstruido y se ha convertido en otra de las atracciones principales de la ciudad.
Nosotros nos vamos a quedar disfrutando de este lugar y conociendo más sobre su historia. En los siguientes post continuaremos conociendo más acerca de lo que no debemos perdernos en esta apasionante ciudad del sudeste asiático.


