
Comenzamos otra nueva entrega de nuestras visitas en la Perla de Oriente y en esta ocasión vamos a prepararnos para hacer una escapada desde Manila hasta lo que se conoce como Valle Escondido. Es un complejo turístico enclavado en plena selva tropical que ofrece manantiales calientes, largas caminatas por la selva y piscinas naturales realmente de ensueño.
Este lugar solo es visitado por los filipinos más pudientes y también los expatriados suelen visitarlo para escapar del caos de Manila. Este lugar se encuentra aproximadamente a unos 70 kilómetros de la capital y podremos llegar mediante los diferentes autobuses de las compañías BLTB, Jam Transit o Tritran desde Pasay City, o si lo preferimos, también podremos alquilar nuestro propio coche y embarcarnos en una aventura por esta zona.

Un lugar de gran belleza natural
En nuestra siguiente parada deberemos dejar el coche aparcado porque nos vamos a una isla, exactamente a la isla Corregidor. Este lugar fue el último refugio donde estuvieron las tropas del ejército norteamericano durante la invasión por parte de los japoneses durante la contienda de la Segunda Guerra Mundial.
También fue cuartel general del General MacArthur y lugar donde pronunció el famoso discurso donde dijo su popular y recordada frase de: “volveré”. Y cumplió con su palabra, en enero de 1945 volvió para arrasar casi por completo la isla en un ataque devastador.
Esta isla se encuentra a unos 50 kilómetros al oeste de Manila, frente a la punta de la península de Bataan y hoy ha sido transformada en un museo y monumento conmemorativo. Aquí podremos caminar entre sus paisajes que están repletos de restos de diferentes fortificaciones de la guerra.

Una de las baterías de artillería de la isla Corregidor
También podemos visitar el Pacific War Memorial, lugar que rinde homenaje a todos los caídos en la sangrienta contienda, así como el hospital subterráneo del Túnel Malinta, el Cuartel General de MacArthur, el faro español o las baterías de artillería, piezas que fueron testigo de primera mano de una de las batallas más crudas del pacífico.
Nosotros, respetuosamente nos quedamos en silencio guardando nuestro particular homenaje a todas las personas que perdieron la vida en estas tierras y en el siguiente post llegaremos al final del recorrido dedicado a las visitas a la ciudad y a lugares cercanos que no debemos dejar de conocer.


