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man1 Manila, la Perla de Oriente (IIIa)

Llegamos a nuestra tercera entrega donde, como los asiduos a este blog sabrán, está dedicado a la gastronomía. Posiblemente muchos de los que vengan a este país lo harán con un poco de recelo respecto a la comida, más que nada por la “cercanía” con países como India, Vietnam o China, por decir alguno, que tienen unas costumbres culinarias de lo más diferente a los occidentales, pero que no se trata de comer culebras, fetos o cualquier otra cosa que os hayan dicho, aquí vais a descubrir un interesante mundo de olores y sabores que con total seguridad podrán sorprender a más de un valiente que se atreva a probar las delicias que tiene la cocina filipina.

Una cocina que destaca sobre todo por sus platos elaborados con mariscos, pescados y también suculentos estofados o caldos de carne. Uno de los platos más famosos del país es el Sisig, pequeños trozos de carne de cerdo, hígado y en ocasiones pequeños trocitos de oreja que se cocinan y se preparan con una salsa con cierto toque avinagrado.

man21 Manila, la Perla de Oriente (IIIa)

La comida filipina es realmente variada

Otro plato muy conocido, y exquisito, son los Burong Hipon, langostinos fermentados en arroz, o el Agat na punsong sasing, o lo que es lo mismo, hojas de bananero mezcladas con cerdo asado. También son muy destacables los calamares marinados y las rodajas de mango verde rebozadas en pasta agria de langostinos.

Hay que tener muy en cuenta que una de las mejores formas de conocer la gastronomía no solo del país sino también de la ciudad es que debemos probar, al menos en una ocasión, la comida que podemos comprar en los cientos de puestos ambulantes que podremos encontrar en las calles de la ciudad prácticamente a cualquier hora del día.

man22 Manila, la Perla de Oriente (IIIa)

Aquí llegaremos a probar sabores que no conocemos

Estos puestos son muy populares entre los locales y visitantes y son muy famosos no solo por sus precios, también por ofrecer comidas sabrosas y de calidad, aunque muchos piensen que comer en la calle es sinónimo de insalubridad en estas latitudes. Si no habláis filipino o el dependiente no habla inglés (y seguramente español tampoco) no os preocupéis, porque estos sitios se conocen como Turo-turo, algo tan sencillo como señalar con el dedo qué es lo que queremos y nos lo servirán al instante.

Pues mientras nos comemos una milanga, un delicioso caldo de ternera, vamos a disfrutar tal como lo hacen los locales y en el siguiente post continuaremos conociendo más cosas sobre la rica gastronomía de esta ciudad y por extensión, de Filipinas.

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Categoría: Filipinas, Gastronomía, Manila

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