
Podría decirse que México D.F. o Ciudad de México es una ciudad de superlativos porque habiendo sido fundada en 1325 es la mas vieja del toda Norteamérica y además la de más altitud con 2.450 metros. Además cuenta con un tremendo índice de población que supera los 22 millones de habitantes, lo que la convierte en una de las urbes más grandes de todo el planeta, pudiéndose codear con otras ciudades como Nueva York o Tokio entre otras pocas.
La zona donde se asienta la ciudad fue ocupada desde hace miles de años por una gran civilización, que probablemente fuera la Nahuatl, al menos en su orígen. La fundación más alejada al sur de la capital azteca fue Tenochtitlán, unos 600 años después de que Teotihuacán fuera abandonada allá por el año 750 a.C. aproximadamente.

Recreación de lo que pudo ser Tenochtitlán
Entre los años 900 y 1200 el Imperio Tolteca controlaba el extenso valle de México y según la historia, los nómadas aztecas buscaban una tierra prometida donde hacer florecer su civilización; sus profecías revelaban que cuando viesen un águila posada en un cactus lleno de espinas con una serpiente en el pico, aquel sería el sitio donde se fundaría Tenochtitlán, hoy en día se recuerda esta leyenda en el blasón de la bandera nacional.
Se fijaron en lo que era una pequeña isla en el Lago Texcoco y la conectaron a la orilla y a diferentes ciudades “satélite” mediante una red de calzadas, hoy en día carreteras. En aquella época era la ciudad más grande del hemisferio occidental y según aseguran muchos historiadores, era una de las tres mayores ciudades que existían en la Tierra. Cuando vio a Tenochtitlán por primera vez en el siglo XVI el conquistador español Hernán Cortés, quedó totalmente deslumbrado ante tamaña metrópolis que en cierta forma le recordaba a Venecia.

Recreación de Cortés en su primer contacto con los indios
Tras una combinación de factores, los españoles conquistaron este lugar y el Emperador Azteca Moctezuma II creyó que el conquistador en su caballo era la personificación de la gran serpiente-dios emplumada Quetzalcoatl, quien llegaría ese mismo año para gobernar la tierra. Moctezuma ante este acontecimiento decidió regalar al visitante incontables cantidades de objetos de oro y lujos por doquier.
Por su parte Hernán Cortés comenzó la masacre apoyado por una auténtica legión de indios Cholula y Tlaxcala entre otros, quienes estaban sometidos por los aztecas y veían en esta guerra una gran oportunidad de deshacerse de sus opresores. Y así fue como apenas dos siglos después de su creación, esta ciudad cayó por completo en manos de los españoles.
Volvemos a hacer otra pequeña pausa y en el siguiente post continuaremos haciendo historia en la ciudad más antigua de toda Norteamérica.


