
Volvemos a tomar las riendas de nuestro destino y en esta ocasión tomaremos un avión que nos llevará a un auténtico paraíso enclavado en medio del Mar Caribe. Atrás quedan las ruinas de Cartago, el desierto con sus camellos, oasis y hospitalarios bereberes, ahora nos vamos en busca de aguas cristalinas, un clima envidiable y uno de los rincones menos visitados de esta latitud, nos vamos a Santa Lucía ¿Te unes a nuestro viaje?
En esta primera entrega, y como es costumbre, vamos a hablar un poco sobre la historia del destino y a conocer un poco cómo es actualmente, para tener unas pequeñas referencias antes de llegar a destino y no sentirnos completamente desubicados.

Hoy en día es un verdadero paraíso
Los primeros habitantes de este lugar fueron los indios Arawak, procedentes de América del Sur, quienes permanecieron en esta isla hasta finales del siglo VIII fecha en la que fueron desplazados totalmente por los indios Caribes. Hay que destacar que Cristóbal Colón nunca pasó por esta isla, por tanto, los españoles jamás tuvieron constancia de su existencia hasta mediados del siglo XVI, cuando ésta fue descubierta por el navegador y cartógrafo Juan de las Casas.
Hubo varios intentos de colonización de la isla a partir del siglo XVII por parte de los británicos, pero encontraron una empresa realmente difícil porque la oposición por parte de los indios Caribes era realmente fuerte, siendo repelidos en todos los intentos por parte de los ingleses sufriendo innumerables bajas.
Por su parte, los franceses se comenzaron a instalar en la isla fundando el asentamiento de Soufriére y estableciendo diferentes plantaciones de azúcar, para lo que se trajeron un gran número de esclavos de África. Y aquello fue más devastador que cualquier otro ataque de los británicos dado que las enfermedades traídas por los europeos diezmaron seriamente a la población.

Vista actual de La Sufrière
Desde aquel entonces la pugna por la soberanía de la isla desplazó a los indios Caribe a un más que discreto segundo plano y siendo los franceses y británicos los que mantenían la contienda bélica durante varios años, hasta que en 1814 Santa Lucía pasaba a manos británicas. La influencia británica se fue extendiendo rápidamente por toda la isla, posteriormente las leyes del comercio inglés fueron instauradas en 1827, los procesos criminales en 1833 y en 1838 la lengua francesa fue abolida.
Nosotros nos vamos a quedar en esta parte de la historia y en los siguientes post continuaremos conociendo más cosas sobre este estupendo destino.


