Vanuatu, el país feliz (IIa)
Escrito por: Neon
1 de Julio del 2009

Seguimos con esta segunda y última parte de nuestra entrega dedicada a la historia de Vanuatu, donde tras el portugués Francisco de Quirós llegaron los franceses en 1766 y posteriormente (cómo no…) los británicos. Todos ellos con sucesivas visitas durante medio siglo donde lo máximo que llegaron hacer fue poner nombres a las islas en sus idiomas. Entre los marinos más famosos que por aquí pasaron se encuentra el famoso Capitán Cook quien bautizó a algunas de estas islas como Hébridas, Tanna o Erromango, de las cuales aún siguen en uso hasta nuestros días.

Indígenas de la isla Erromango
Con la llegada de los europeos llegaron las enfermedades, los intentos reiterados de conversión al catolicismo de los indígenas y lo peor… la esclavitud. Pero no lo tuvieron fácil, los indígenas les plantaron cara y fieles a sus costumbres se comieron a un gran número de blancos, causando estupor entre las tropas beligerantes.
Desde la llegada de los europeos y hasta aproximadamente 1935, la población indígena de Vanuatu se redujo drásticamente hasta llegar a un 5% en muchas de las islas que conforman este destino, algo realmente increíble.
Vanuatu se mantuvo bajo el condominio anglo-francés, incluso después de la Segunda Guerra Mundial, época en la que los japoneses no invadieron la isla. Fueron los americanos quienes llegaron en 1942 y establecieron varias bases sumando un total de unos 100.000 efectivos aproximadamente. Tras la contienda bélica abandonaron las islas y gran parte de su arsenal fue arrojado al mar.

Vista aérea de una de las bases americanas en 1942
A causa de diferentes problemas con la propiedad privada de las tierras, muchas de las personas y familias que habían vivido aquí toda su vida comenzaron a defender la idea de la independencia contando con el apoyo británico y con la fuerte oposición francesa.
Y ya en 1980 las islas alcanzaron su independencia tras una lucha de años por algo que les pertenecía por derecho, algo que hizo que los franceses perdieran gran parte de su poder en este territorio.
Y con este corto post terminamos la primera entrega dedicada a la historia. Llega el momento de ponerse calzado cómodo y preparar todo el equipo porque nos vamos de visitas para conocer qué es lo que no debemos perdernos en este destino.
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