Liubliana, la ciudad del dragón (IIf)
Escrito por: Neon
12 de Julio del 2009

Vamos a retomar nuestro recorrido desde el último punto donde lo dejamos, justo en el momento de subirnos a la embarcación que nos llevará a hacer una pequeña travesía por el río Ljubljanica, donde veremos muchos de los puentes que lo surcan y donde en su ribera podremos dejar la embarcación atracada para tomar algo en las varias cafeterías que encontraremos en esta zona o poder comer en alguno de sus restaurantes para posteriormente continuar nuestro viaje por el río conociendo la ciudad desde este fantástico punto de vista.

¿Te animas a conocer la ciudad desde el río?
Podemos pasarnos el día entero atracando en varios puntos, bajando a tierra y visitando los diferentes lugares o hacer el recorrido directamente en barco, lo que no nos llevará mucho tiempo y tampoco nos costará mucho dinero, lo que convierte a esta actividad en algo muy a tener en cuenta si no disponemos de mucho tiempo en la ciudad, si estamos de paso o como siempre… dejamos las cosas para última hora.
Algo que podremos encontrar sin duda en esta bonita ciudad son iglesias, donde las más destacadas son la Catedral de San Nicolás o la Iglesia de San Pedro. La Catedral es de origen románico y en sus fachadas podremos observar diferentes lápidas romanas, además de poder apreciar otros estilos de épocas medievales y barrocas, lo que da a esta edificación un aire más que interesante. Podremos llegar a este lugar tomando dirección al conocido Puente Triple, dado que está al lado, no tendremos pérdida.

Exterior de la Catedral de San Nicolás
Otra importante iglesia a destacar en la ciudad es la iglesia franciscana de la Anunciación, que fue proyectada siguiendo el modelo italiano a mediados del siglo XVII y que cuenta con una mezcla de estilos barroco y modernista, algo que resulta muy atrayente. Además podemos ver, gracias al color rosado de sus fachadas bien decoradas, diferentes hornacinas y frontones partidos.
En el interior destaca su altar, realizado por el famoso arquitecto Francesco Robba, con una forma que se asemeja a una urna de cristal donde en su interior reposan los restos de un santo. Esta iglesia se encuentra en la popular plaza Preseren, un lugar tremendamente concurrido, lo que llena de vida a esta zona de la ciudad.
Nosotros volvemos a hacer otra pequeña pausa mientras disfrutamos de estas maravillas arquitectónicas que nos ofrece este destino. En el siguiente post continuaremos conociendo otros lugares de gran interés para que no nos falte nada, o al menos nada de lo más importante, por visitar.
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