
El destino que nos ocupa en esta ocasión será una verdadera delicia para todos aquellos amantes del arte y la cultura, porque este lugar rebosa eso y más por sus cuatro costados. Volvemos de nuevo a Italia para conocer una de sus ciudades más populares, Florencia, lugar del que se dice que si lo visitas, tarde o temprano volverás a hacerlo, porque esta ciudad, con sus pros y sus contras, te enamorará.
Es un destino imprescindible para los amantes del arte, historia y cultura, Florencia es la capital de la Toscana y es una verdadera maravilla del Renacimiento, donde podremos ver excepcionales ejemplos en las diferentes obras de Dante o Miguel Ángel y como ellos, un montón de impresionantes artistas que durante el tramo final de la Edad Media impulsaron el arte hasta límites insospechados y realizaron creaciones de bella factura.

Antiguo anfiteatro romano de Florencia
En estos primeros post vamos a ir conociendo la historia de este lugar, haciendo un breve y superficial repaso por lo más destacado de la ciudad desde sus inicios, donde los primeros habitantes de lo que antaño fuese un terreno pantanoso, fieron los villanovianos. Posteriormente fueron los romanos quienes conquistaron este territorio allá por el año 59 a.C. y según la ley agraria de Julio César, fueron los legionarios de Roma quienes se repartieron los terrenos de esta gran zona.
Los colonos romanos, como de costumbre, construyeron lo que se conoce como “castrum”, marcaron la calle Cardo y la Decumano y donde se cruzaban estas erigieron un obelisco que simbolizaba el centro de la ciudad, donde actualmente se encuentra la Plaza de la República y también construyeron un puente para unir las dos orillas del río Arno, que fue predecesor del actual Puente Viejo.

Una de las antiguas calzadas romanas de la zona
Además también se construyeron diferentes edificaciones de las cuales hoy podemos ver algunos restos como el teatro, el anfiteatro o coliseo, el capitolio, las termas y el templo dedicado a Júpiter, Juno y Minerva. Florencia, bajo el dominio romano, se convirtió en una ciudad inmensamente rica e importante.
Hasta aquí la primera entrega dedicada a la historia de la ciudad; en la siguiente comenzaremos a conocer cómo era este destino en plena Edad Media y en la fastuosa época del Renacimiento.


