
Después de los entremeses o también conocidos en Italia como antipastos, le llega el turno a los primeros platos donde vamos a conocer uno de los favoritos de los italianos, la lasagne al forno o lasaña. Un plato compuesto de capas de pasta, carne y bechamel recién hecha. Se le debe añadir queso parmesano por la parte superior y meterlo todo en el horno y al grill hasta que quede con un apetitoso color dorado.
Suele ir rellena también de jamón, verduras frescas, principalmente espinacas y se acompaña de un buen vino. Seguramente no habrá probado otra lasaña tan deliciosa en ningún otro lugar.

¿Os resulta tentadora la lasaña?
La zuppa di cipolle o sopa de cebolla es un delicioso plato donde una vez hecha la sopa se echan trocitos de pan crujiente y se le echa queso groviera o fontina rallado y se mete en el horno hasta que éste esté totalmente fundido y con un tono como el de la lasaña.
Los ravioli son otro de los platos más conocidos en Italia, son pequeños trocitos de pasta cuadrados y que van rellenos de espinaca, queso ricotta, y parmesano rayado, aunque suele haberlos de carne y otras delicias. Suelen ir acompañados de salsa de tomate y mantequilla o la típica y deliciosa salsa florencina de carne, aunque también pueden probarse los ravioli nudi o raviolis desnudos, sin acompañamiento.
Pappa al pomodoro o pan con sopa de tomate y deliciosa pasta es nuestro siguiente plato. Su precursos fue el panunto o pancotto y no contenía ninguna clase de verdura. Sobre una rebanada de pan se unta aceite, ajo y sal y también se le añade tomate, algo muy parecido al “pan amb tumaca” o pan con tomate catalán.

Otro plato realmente exquisito
Y si tenéis pensado visitar este lugar en invierno, siempre podéis degustar la deliciosa ribollita, una sopa toscana de pan que suele consumirse en los meses más fríos y que se ha convertido en uno de los platos más conocidos tanto dentro como fuera de las fronteras toscanas.
Y para finalizar esta tercera entrega conocemos la pasta e fagioli o pasta con alubias, donde las vainas de judías se sumergen en agua tibia por unas dos horas y se van cociendo a fuego lento. Posteriormente se cocinan con pasta, un poco de pimienta y tomate.
En el siguiente post continuaremos conociendo qué comidas son las más recomendables y entraremos en la sección de segundos platos. ¡Buen provecho!


