
Y con este, llegamos al penúltimo post dedicado a la gastronomía florentina y lo hacemos por la casseruola alla fiorentina o cacerola florentina, un plato donde se encuentran diferentes pastas como los tallarines que son cubiertos con salsa de espinaca, crema de hongos, ajo, estragón, trocitos de salchicha y mejorana. En ocasiones se cbre con una mezcla de huevo y de delicioso queso ricotta. Este plato suele tomarse frío y principalmente en primavera.
Pasamos al baccalá o bacalao, un pescado que normalmente se pesca en el Ártico o Antártico y que en Italia se llama baccalá o stoccafisso. Como todos sabéis es preservado en sal y aquí se suele desalar teniéndolo en remojo durante cuatro días, cambiando el agua. Sus formas de preparación son casi infinitas, así que no vamos a decantarnos por ninguna, seguro los amantes de este pescado os lleváis una buena sorpresa.

Una de las muchas formas de preparar el bacalao
Dejamos los pescados y nos vamos con las verduras, donde destacamos las fagioli o ceci all’olio o judías o garbanzos en aceite. Son ingredientes realmente básicos en la cocina florentina y no se suelen servir si en la mesa ya hay verduras (sin incluir la ensalada) Es un plato simple que necesita mucho aceite de oliva, sin ningún uso. Quizá un sabor que para los que no estén acostumbrados no sea del todo bueno, pero… hay que probar de todo ¿no os lo dijo vuestra madre?
Piselli novelli in casseruola o guisantes nuevos en cacerola es un plato ideal para la primavera, cuando los guisantes nuevos están tiernos, blandos y dulces. Son perfectos para acompañamiento de platos como guarnición, por ejemplo con el conejo relleno o también para las carnes asadas de cerdo, carne de vaca cocida o el popular guisado picante e incluso, para lo más sencillo, guisantes con tocino, algo prácticamente igual que los conocidos guisantes con jamón en España.

Los guisantes pueden acompañar cualquier clase de plato
Y para despedir este apartado de verduras vamos a conocer el fritto misto o verduras fritas, algo que se estila mucho en todas las zonas e la cuenca del Mediterráneo. Berenjenas, cebollas, espárragos, coliflor, flores de calabacín y setas o champiñones son los ingredientes principales de este sano plato. Se fríe todo junto con un poco de aceite y sal, dejando que cada ingrediente suelte su toque personal, convirtiendo a este plato en un verdadero festival de sabores muy nutritivos.
En el siguiente post vamos a conocer los postres más populares de esta rica gastronomía y daremos por concluido nuestro pequeño viaje por la cocina florentina.


