
Y llegamos a la sección más dulce de este apartado, los postres. Vamos a comenzar por la schiacciata alla fiorentina, un postre ligero que suele hacerse en febrero, coincidiendo con los carnavales. Es un postre extremadamente dulce , cacao y en ocasiones encontraremos nata o crema pastelera.
Uno de los muchos postres curiosos que me he encontrado haciendo la preparación de este destino ha sido la schiacciata con l’uva, algo muy parecido a lo anterior pero con uvas repletas de azúcar entre dos capas de pasta y rociadas con un pequeño chorro de aceite caliente de romero.

Se parece a la popular tarta de Santiago ¿no?
El castagnaccio o dulce de castaña es tremendamente conocido en Florencia, es un postre histórico, dado que durante muchos siglos, las castañas han sido una parte importante de la dieta de aquellas personas que vivían en las zonas montañosas y también para las clases más pobres de la sociedad.
Bongo es el nombre con el que se conoce al profiterol de chocolate, un postre que originalmente era frito y no cocido al horno como ahora. Esta receta fue introducida en Francia, donde fue conocida como “pâtes à chaud” o “bollos calientes”. Este es uno de los postres que podemos encontrar en todos los restaurantes de Florencia.
Los cenci o buñuelos dulces también son muy demandados, sobre todo en época de carnaval. Podremos encontrarlos en toda la zona del norte y central del país, aunque varían de nombre según la región. Por ejemplo en Boloña se conocen como frappole y en Milán como chiacchiere. Sea como sea… ¡están deliciosos!

Deliciosos cenci con chocolate
Y para finalizar vamos a conocer los frittelle o buluelos, unos sabrosos dulces que se comen tradicionalmente todos los 19 de marzo, día del banquete de San José o Día del Padre y suelen acompañarse del conocido como Vino Santo.
Y con estas dulces recomendaciones llegamos al final de nuestro largo recorrido por la deliciosa y cuidada cocina florentina, de la cual estoy completamente seguro que encontraréis al menos un par de platos que se adapten totalmente a vuestros gustos y también a vuestro bolsillo.


