
Algo de lo que tristemente caracteriza a este impresionante conjunto arquitectónico es que actualmente corre un grave peligro de deterioro, aunque poco a poco las autoridades de Jordania han comenzado a establecer diferentes reglas relacionadas para mantener su conservación.
Algunos de los lugares más afectados son el Monasterio, que presenta una impresionante fachada formada por tres calles principales y dos pisos que se rompen por las enormes columnas de estilo corintio romano. De aquí destaca la importante parte superior de la calle central que se remata con una construcción redondeada en una edificación de lo más interesante.

Fachada de el Monasterio
Pero uno de los lugares más importantes y en peligro es el Tesoro (Al Khazneh) descubierto en el año 1812 por Johann Ludwig Burckhardt, uno de los lugares más frecuentados por los turistas y por consiguiente uno de los que más atención en cuanto a su conservación debería tener.
En el interior podremos ver su bonita fachada con claras reminiscencias romanas, con sus grandes columnas y frontones que se complementan con relieves ya desgastados por el agua, la lluvia y el sol. Y aunque este lugar ha sufrido numerosos terremotos a lo largo de la historia, el Tesoro mantiene en pie todas sus formas geométricas, haciendo un gran contraste con las sinuosas líneas de roja arenisca.

Zona conocida como el Tesoro
Esperemos que las próximas generaciones puedan seguir conociendo este apasionante destino que el tiempo y la naturaleza han permitido que después de siglos sigamos teniendo la oportunidad de conocer este desconocido lugar.
Nosotros vamos a hacer una breve pausa y comenzaremos con lo más destacado de este atípico destino donde por una vez, parece que nos hemos liado la manta a la cabeza y nos hemos convertido en verdaderos exploradores tal como si fuésemos Indiana Jones en la última cruzada, película donde Petra, en especial el Siq, fue escenario para algunas de sus escenas.


