
En el anterior post nos habíamos quedado justo en el inicio de nuestro recorrido, justamente viendo los conocidos como Djin Blocks. Siguiendo más adelante nos encontraremos con un curioso arco nabateo en ruinas, pero que aún se puede atisbar lo que fue en el pasado.
El camino se hace cuesta abajo y ya no quedan demasiados restos de lo que fue esta vía, por aquel entonces cubierto por gruesas piedras tal como las calzadas romanas, pero por las diferentes causas climáticas y el tiempo, las piedras han ido desapareciendo poco a poco, dando el aspecto de un camino totalmente descuidado.

Imagen de una de las zonas más anchas del Siq
Poco a poco llegaremos hasta el Siq, un estrecho desfiladero de entre cuatro y seis metros de ancho, entre 40 y 170 metros de altura y aproximadamente 1,2 kilómetros de largo. Todo un espectáculo visual donde se han grabado infinidad de películas, donde destaca, como dije anteriormente, Indiana Jones y la última cruzada.
Se cree que este desfiladero fue en su día como una vía de purificación espiritual, donde el silencio es el más poderoso de los sonidos, donde podremos disfrutar de la reparadora sombra que nos otorgan estas centenarias paredes naturales y con el característico olor de las higueras que crecen entre la roca.
Una de las mayores experiencias del Siq la viviremos al final, justo cuando el desfiladero termina y poco a poco vemos aparecer el majestuoso edificio del Tesoro y ya no nos importará haber caminado, viajado a lomos de cualquier animal y casi el calor, esto es un verdadero espectáculo.

Impresionante fachada del Tesoro
En las paredes del conocido como edificio del Tesoro podremos ver las diferentes hornacinas en honor al dios Dushara, un completo desfile de hombres y animales de los que poco queda ya gracias al paso de los siglos. Encontraremos extrañas inscripciones e incluso un altar que se cree que era para realizar sacrificios.
Y cerca de este siniestro altar podremos leer una curiosa inscripción que dice: “El enemigo de mi enemigo es mi amigo”, haciendo alegoría a la amistad de los nabateos con Roma, enemiga del poderoso imperio de Egipto.
A nosotros nos llega de nuevo el momento de hacer una pequeña parada y seguir disfrutando de todo cuanto este lugar nos puede ofrecer. Recordad que si venís, debéis traer vuestra cámara de fotos o vídeo porque esto es una experiencia única.


