
Continuamos adelante con nuestro recorrido que nos llevará hasta el corazón de Petra y ahora le llega el turno a la conocida como Calle de las Fachadas. Es un conjunto de tumbas construidas por los nabateos en la propia piedra y que nos recuerda en cierta forma algunas reminiscencias del arte asirio.
Podremos acceder de una manera muy fácil a ellas y encontraremos al menos unas cuarenta que cuentan con una estructura destacadamente similar, pero lo que más nos llamará la atención es la habilidad que tenía este pueblo para construir horadando en la propia piedra desértica.

Parte de la conocida como Calle de las Fachadas
En esta zona veremos una escalera que sube en dirección sur y después toma dirección oeste y finaliza en una cumbre, donde veremos otro altar de sacrificios en honor al dios Dushara, con varios sumideros, para que corriese la sangre de las víctimas.
Si no queréis asaros de calor, hay que subir las escaleras cuando el sol no caliente demasiado y aunque requerirá un poco de esfuerzo por nuestra parte, podremos tener una impresionante vista de todo el complejo, así que preparad vuestras cámaras, porque este es uno de los mejores lugares para tomar fotografías.
En esta zona también nos encontraremos el Teatro, un lugar construido por los nabateos en el siglo I a.C y que tenía un aforo para unas 4.000 personas, aunque después de ser conquistados por los romanos, éstos ampliaron el lugar para darle un aforo de 7.000 espectadores, pero desgraciadamente un terremoto lo dañó gravemente alrededor del año 363 d.C y dejó de usarse como tal.

Zona de las Tumbas Reales
Más adelante encontraremos unos enormes enterramientos colectivos, los más grandes de Petra, denominados como Tumbas Reales. De aquí destaca la conocida como Tumba de la Urna, donde se guardaron los restos del rey nabateo Maluchos II y que contaba con una gran terraza abierta, diferentes columnatas a su alrededor u em su interior grandes paredes rectilíneas en un espacio de unos 18 x 20 metros.
En tiempos de los romanos esta tumba tuvo uso civil y posteriormente tuvo un uso como catedral bizantina. Hoy en día es otro de los lugares más famosos de Petra, así que no debemos dejar de escapar este rincón de este misterioso destino.
Volvemos a hacer una breve parada en nuestro camino y en el siguiente post llegaremos al final del recorrido, pero aún nos quedan bastantes cosas por conocer. ¿Te animas a seguir con nosotros?


