
Comer bien es una parte importante de la tradición jordana y de su cultura, por lo que en un buen festín no es difícil encontrarse con cientos de platos diferentes donde poder degustar sabores totalmente desconocidos para nuestros paladares occidentales, así que podéis aprovechar y deleitaros con estos nuevos sabores que nos brinda la gastronomía de este país.
Tal como dije en el post anterior los platos principales son el Mansaf, cordero guisado entero, con salsa cocida de yogur y servido sobre una cuna de delicioso arroz. El Muskan, pollo con cebollas, aceite de oliva, semillas de pino y diferentes especias, todo ello horneado en pan árabe.

Vista del Sish Kabab
La Maglouba, un guisado que puede ser tanto de carne como de pescado y que siempre va guarnicionado con arroz. El Sish Kabab, trozos de cordero, pollo con especias y hortalizas, todo ello cocido con carbón de leña, cebollas y tomates. El Zahtar o pasteles de falafel, Medanes de Hummus o puré de garbanzos y las Ful, alubias secas en aceite, son otros de los platos conocidos de esta gastronomía.
Las especias son uno de los ingredientes más importantes de cualquier plato jordano y podremos encontrar numerosas tiendas donde poder comprar muchas de las variedades árabes, así podremos preparar algún plato nacional en nuestra propia casa.
Las bebidas sin alcohol son esenciales en cualquier buena comida jordana. Destaca sobre todo el té, una de las bebidas calientes más tradicionales en todos los países árabes. Aquí suele servirse el té de Nana o hierbabuena, normalmente en el desayuno y después de las comidas.

El té es algo que no falta tras una buena comida
El café árabe es algo que tampoco debemos dejar de probar en esta latitud, además los beduinos dentro de sus hospitalarias costumbres nos brindarán una pequeña taza de café, que se hierve normalmente con lo que ellos llaman Hal o cardamomo, que le da un sabor muy especial. Cabe recordar que aunque las tazas sean muy pequeñas, el sabor es especialmente intenso, así que si sois amantes del buen café, aquí disfrutaréis con él.
Y hasta aquí ha llegado la tercera etapa de nuestro recorrido, donde hemos conocido alguno de los platos más importantes de la cocina Jordana y que obviamente, podemos encontrar en nuestro destino, Petra, la ciudad de piedra.
Y con este post, damos por finalizada nuestra escapada hasta este lugar, dado que aunque en Petra hay vendedores ambulantes, no podemos dedicar plenamente una sección de compras donde no la hay. Este es un destino que evoca historia, aventurero y donde dejarse seducir por antiguas leyendas. Algo que es muy recomendable si no te importa pasar calor y dar largas caminatas.


