
Hay que destacar que Gijón no solo tiene pubs o discobares, también hay discotecas aunque hoy en día suelen triunfar más los primeros locales. Las discotecas más famosas son el Oasis, al final del paseo de la playa de San Lorenzo y El Jardín, una enorme discoteca de dos plantas y terraza que se encuentra en la zona residencial de Somió.
Asimismo cuenta con infinidad de cafeterías, que según se dice, entre cafeterías, bares y demás, hay más establecimientos hosteleros que en todo París (!) Las sidrerías son un punto de referencia para todos los visitantes y podría decirse que son un nexo de unión intergeneracional, dado que es muy normal ver a gente joven con gente ya bastante mayor compartiendo espacio en estos locales donde se escancia el mejor y más selecto de los caldos asturianos, la sidra.
Es un ritual que no debéis dejar de llevar a cabo en Gijón, visitar una de sus sidrerías y ver por vosotros mismos como todo cambia cuando se cruza la puerta de una de ellas, es como si todo el mundo se conociese y se entabla conversación rápidamente con alguien si hay una botella de buena sidra de por medio. E incluso es muy normal que se oiga cantar a algún cliente algún tema de tonada asturiana, algo muy arraigado no solo en Gijón sino en toda Asturias.

Imagen de la zona de la plaza del Ayuntamiento
Uno de los mejores ejemplos podemos encontrarlo en las sidrerías de la zona de la plaza del Ayuntamiento o en el céntrico barrio de El Llano, conocido más popularmente como el Barrio de la Sidra.
A la gran oferta de ocio de la ciudad se le suman los cines, como en cualquier otra ciudad, lugares para hacer deporte como el parapente, en el parque de la Providencia, lugar que hay que llegar en algún medio de transporte, dado que andando, aunque también se puede ir, es una buena caminata, pero merecerá la pena porque en este lugar hay una atalaya que nos permitirá ver gran parte de la ciudad así como una buena zona de litoral asturiano y donde en días de buena visibilidad podremos ver, en dirección oeste, la vecina localidad de Candás.
Otra buena opción para conocer las tradiciones, cultura y sobre todo la forma de divertirse, es asistiendo a las conocidas como fiestas de prau (fiestas de prado, romerías) donde la omnipresente sidra hace aparición de nuevo, además de comida, orquesta y un ambiente muy peculiar y amigable.
Durante el mes de julio se celebra la Semana Negra, un multitudinario evento que se centra en la literatura y el cine negro, algo que no va exento de atracciones para todas las edades y lugares donde comer y beber.

La impresionante noria de la Semana Negra de Gijón
En agosto se celebra la Semana Grande, conocida popularmente como La Semanona, que personalmente no se por qué lo llaman “semana” si realmente dura diez días… la cosa es que durante este tiempo se dan cita un gran número de eventos, actuaciones musicales, exhibiciones aéreas, etc. totalmente gratis. Y algo a lo que no podemos faltar es a la Gran Noche de los Fuegos Artificiales, algo que congrega a lo largo de todo el paseo de la playa de San Lorenzo a unas 700.000 personas.
Si, como lo habéis leído, 700.000 personas. Si tenemos en cuenta que Gijón sobrepasa por poco los 300.000 habitantes, podéis haceros una idea de la gran cantidad de gente que visita esta ciudad durante la temporada estival.
Y en noviembre los amantes del cine tienen una cita ineludible con el Festival Internacional de Cine de Gijón, algo que atrae cada año a más famosos, mejores películas, más medios de comunicación y más público en general.
Así es Gijón, la capital de la Costa Verde, un destino que no debemos dejar de visitar. ¿Te animas?


