
Natal es la capital del estado de Río Grande do Norte y tiene aproximadamente con 1.250.000 habitantes y según el Instituto de Investigación Económica Aplicada de Brasil, es la ciudad capital más segura del país, una ciudad conocida sobre todo por sus playas, belleza natural y su buena infraestructura.
Con la creación de la conocida Vía Costeira, una larga avenida que transcurre entre las dunas, la industria turística de esta zona comenzó a despuntar allá por los años ochenta y donde se comenzaron a construir un gran número de hoteles y diferentes infraestructuras turísticas para los viajeros de todos los rincones del mundo.

Parte de la Vía Costeira
Algo que ha caracterizado a Natal desde hace muchos años es la delicadeza que han tenido con el medio ambiente así como con la conservación del patrimonio natural, algo de lo que están agradecidos no solo los brasileños sino también todos los que visitan esta estupenda ciudad en cualquier época del año.
Algo que nos llamará la atención de Natal, será el Parque de las Dunas, cuyo objetivo principal es el de preservar la cadena de dunas que rodean la ciudad y que está considerado como el segundo parque urbano más grande de todo el país.
Este destino atrae cada año a más de dos millones de viajeros ansiosos por disfrutar de las buenas cosas que esta ciudad puede ofrecer a todo el mundo, desde las tradicionales playas y el deporte hasta las compras, gastronomía y sobre todo la marcha nocturna hasta altas horas de la madrugada.
Entre sus playas destacan algunas que están en estado semi-salvaje como la playa da Pipa o Maracajaú o más frecuentadas como las de Genipabu, Pirangi y Ponta Negra, donde sea como sea no tendremos tiempo a aburrirnos y bajo los cálidos rayos de sol de esta latitud.

Vista de la playa da Pipa
Y en esta ciudad destaca un evento fuera de la temporada del famoso carnaval de Brasil y se conoce como Carnatal, una fiesta tremendamente popular a la que asisten miles de personas ansiosas por divertirse durante unos días.
Y con esto terminamos el apartado dedicado a la historia y a la actualidad de este destino. Ahora llega el momento de ponerse calzado cómodo, ropa fresca y deshacerse de anillos, relojes y todo lo que sea de valor para evitar cualquier clase de problema, aunque no tiene por qué haberlos.


