
Y continuamos por las playas de este destino, un verdadero atractivo para todo el mundo que sin duda alguna será el aliciente principal en nuestra visita a este lugar y que nos acompañarán prácticamente a todos los rincones que visitemos. En esta ocasión dejamos Ponta Negra y nos vamos a la conocida como playa de los Artistas, un lugar muy frecuentada por los locales.
Hace tiempo fue una playa muy turística y que estuvo de moda durante mucho tiempo. Recibió su nombre porque era muy frecuentada por gente muy famosa del país. No se puede decir que sea una playa muy atractiva como la de Ponta Negra dado que tiene un aspecto bastante descuidado y que no es ni la sombra de lo que en su día fue y algo que ayuda a mantener esta triste imagen es la presencia del que fuera el mayor hotel de la ciudad, hoy prácticamente sin uso, o al menos hasta hace unos cuantos meses.

Playa de los Artistas
Aunque sea un lugar que no tiene un aspecto demasiado turístico, cuenta con un largo paseo por el cual caminar durante un buen rato y viendo cómo es la vida en esta zona y si tenemos suerte, también una bonita puesta de sol, que nunca está de más presenciarla, sobre todo si vais en pareja.
Nuestra siguiente playa es la conocida como Redinha, frecuentada casi en su totalidad por locales pero que también merece la pena ser visitada. Es más atractiva que la anterior, cuenta con fina y blanca arena, es amplia y con unas vistas atractivas, tanto del litoral como de la ciudad y según los locales, tiene igual o mejor calidad que otras mucho más turísticas, así que por aquí tenéis una opinión muy a tener en cuenta, sobre todo si queréis escapar de la algarabía de las playas frecuentadas tanto por brasileños como por turistas, algo que a veces será una pesadilla.

Vista de las aguas de la playa de Redinha (al fondo)
En esta playa encontraremos diferentes chiringuitos donde poder tomar algo refrescante mientras nos tostamos con los cálidos rayos del sol o mientras disfrutamos de una deliciosa gastronomía regional donde premian los pinchos y diferentes platos típicos que conoceremos más adelante en el apartado dedicado a la gastronomía.
Gracias al Puente de Todos, esta playa se ha hecho muy popular y ahora goza de un fácil acceso, no como antes, que había que tomar una embarcación o dar un rodeo de 25 kilómetros para llegar hasta aquí. Y es desde aquí desde donde vamos a hacer otra parada para disfrutar de este entorno y tomar fuerza para continuar con nuestras visitas por la ciudad.


