
Comenzamos esta nueva entrega por el Parque de las Dunas, el mayor parque de la ciudad y el segundo en extensión de todo el país. Este gran espacio está preservado de la ingente explotación urbanística y donde aún se pueden ver dunas y una gran vegetación natural típica de esta clase de lugares.
Tiene una extensión de más de 8 kilómetros y sigue prácticamente fiel a como ha estado desde hace cientos de años y está considerado como un oasis en medio de la vorágine turística que desde hace varios años está experimentando esta ciudad brasileña.

Vista parcial del Parque de las Dunas
Podremos visitarlo de día y cuenta con un montón de caminos y senderos con diferentes extensiones, algo ideal para los más experimentados caminantes o para quienes quieren pasear sin más y pasar un buen rato rodeados de naturaleza.
De esta forma se puede elegir entre hacer una pequeña ruta de unos 2 kilómetros o una un poco más larga que llega hasta los 4. Este lugar se llama de las Dunas porque cuenta con un montón de dunas que se entremezclan con la vegetación local y desde donde podemos tener unas estupendas vistas de parte del litoral de Natal.
Y dejando un poco de lado la costa, sus playas y su entorno natural, nos vamos a la siguiente parada en nuestra ruta, nos dirigimos al popular Barrio da Ribeira, una zona de Natal donde se encuentra la mayor concentración de edificios históricos y donde podremos visitar lugares como el Teatro Alberto Maranhão, la Capitania de las Artes o la conocida Calle Chile entre otros lugares.

Fachada del Teatro Alberto Maranhão
Muchas de las construcciones de este barrio, a primera vista, nos pueden parecer realmente decadentes, sobre todo las que están más cerca del puerto, pero aún así tienen cierto encanto que seguramente apreciaréis cuando llevéis un rato paseando por esta zona. En la calle Chile se encuentran las casas más antiguas como el Club Náutico o la antigua casa de Gobierno del Estado de Río Grande no Norte, siendo ésta, la primera que hubo en esta zona.
Uno de los edificios más bonitos es el teatro de Alberto Maranhão, que data de 1898 y que forma parte del patrimonio histórico-artístico del estado, lugar que no deberemos perdernos en nuestra visita, como muchos otros que continuaremos conociendo en sucesivos posts.


