
Hacía mucho, mucho tiempo que no visitábamos una ciudad española, así que creo que ya es tiempo de regresar y conocer una ciudad que tiene duende, que enamora, que embruja, Sevilla. ¿Alguna vez habéis ido? Si aún no habéis tenido la oportunidad de conocerla os aconsejo encarecidamente que lo hagáis. Será una experiencia verdaderamente inolvidable.
En estos primeros post vamos a conocer un poco más sobre su historia, pero de manera bastante resumida, para que no se haga realmente pesada la primera parte dado que por aquí han pasado multitud de pueblos que han ido dejando con el paso del tiempo su propia impronta y han ocurrido infinidad de acontecimientos que han marcado sin duda alguna el futuro de esta bella ciudad.

Antiguo grabado sobre Sevilla
Una ciudad que está estrechamente ligada a la del río Guadalquivir, dado que desde sus orígenes sirvió como puerto fluvial y puente entre el Océano Atlántico y el interior de la región andaluza, por la cual, antaño, pasaba un gran número de barcos provenientes de rincones lejanos repletos de mercancía que ayudaban al sostenimiento económico de la ciudad.
La antigua Sevilla nació donde el cauce del Guadalquivir dejaba de ser navegable para las grandes embarcaciones de la época. Y según diferentes excavaciones arqueológicas se puede afirmar que el primer asentamiento humano que se hizo estable en esta zona fue allá por el siglo IX a.C.
Han transcurrido muchos siglos y durante todo ese tiempo, tanto analistas como eruditos, aseguraron que Hércules, el más grande y famoso héroe mitológico de todos los tiempos, quien marcase con seis pilares de piedra el lugar donde el mismísimo Julio César debía fundar la ciudad de Sevilla, a la que llamó en sus inicios Lulia Rómula Híspalis.

Recreación pictórica del Guadalquivir
Fue en el año 206 a.C cuando Escipión “el Africano” estableciese un importante contingente de soldados veteranos en Itálica, a escasos kilómetros de Sevilla. Una zona que debemos visitar si queremos entender cómo y por qué se desarrolló tan rápido la provincia Bética durante la época imperial.
Desde este rincón vamos a detenernos para contemplar el lugar o cerrar los ojos e imaginarnos la grandeza de esta zona en tiempos de los romanos. En la siguiente entrega continuaremos conociendo más sobre las raíces de esta preciosa ciudad.


