
Gracias a las diferentes conquistas de Fernando II, se gana el apelativo de Federico el Grande y Prusia se convierte en una importante potencia europea, sobre todo bélica y política. Y este monarca pasó a la historia de Alemania como un gran amante del arte francés, filosofía, música y naturaleza.
Y como amante de todo esto ordena embellecer la ciudad con imponentes y majestuosos edificios como el Forum Fridericianum, el Gendarmenmarkt y amplía los palacios de Charlottenburgo y el palacio de Sanssouci en Postdam entre otras muchas construcciones.

Palacio de Charlottenburgo
Pero este auge de la ciudad se vería frenado drásticamente con la ocupación por parte de las tropas de Napoleón de la ciudad y de Prusia. Pero la política de extensión territorial con la que contaba Alemania en aquellos momentos, hace nacer una dura resistencia patriótica entre toda la población alemana, la cual desemboca finalmente en la que se conoció como Guerra de la Liberación de 1813.
Gracias a ello Berlín y toda Prusia, son liberadas de los franceses, quienes no volvieron a insistir en invasiones ni acciones bélicas en un tiempo. Poco tiempo después se funda la primera universidad de Berlín, la Humboldt Universität, un importante centro del saber especializado en las ciencias humanísticas principalmente.
Dando un salto en la historia nos situamos en el 18 de enero de 1871, año en el que los sueños de muchos alemanes y también de Otto Von Bismarck el conocido como “Canciller de Hierro”, se vieron cumplidos al unificar el reino alemán, pero a raíz de un conflicto diplomático originado por la sucesión al trono de España, Francia declara la guerra a Alemania en 1870.

El canciller Otto Von Bismarck
Y como hubiera ocurrido en la anterior contienda, el entusiasmo patriótico hizo que los estados alemanes del sur se unificasen inmediatamente bajo lo que se llamó Confederación del Norte de Alemania e instituyeron el Imperio Alemán. Y ya en 1871 el rey Guillermo I de Prusia es proclamado emperador de Alemania y Berlín es convertida en capital del reino.
La importante indemnización económica que Francia dio a Alemania y el auge de la industrialización favoreció el importante crecimiento económico de todo el país, especialmente de Berlín. Y con esto finalizamos esta segunda parte de nuestro recorrido por la historia en esta fantástica ciudad.


