
Si seguimos paseando por el centro de Cambados nos iremos encontrando a cada paso con diferentes casas señoriales y diferentes pazos muy interesantes como el de Bazán, también conocido como el Parador del Albariño y otros también muy conocidos en la zona son el de Otero o el de Ulloa, aunque hay bastantes más.
Algo que nos llamará la atención se encuentra en las afueras de Cambados, donde si subimos la colina llegaremos a las ruinas de Santa Mariña Dozo, declaradas como Monumento Histórico Artístico nada menos que en 1943. Es un lugar apacible, con mucho encanto y cierto halo de misterio que nos hechizará.

Los restos de Santa Mariña Dozo
Hoy en día sólo encontraremos en pie lo que es la capilla mayor, unas pocas capillas laterales y unos arcos de piedra. En la actualidad este lugar alberga un campo santo. Y algo menos bucólico es el Museo del Vino “Casa Ricoy”, un lugar que cuenta con unos 10 años de vida aproximadamente y donde conoceremos más sobre los preciados caldos de esta zona de España.
No debemos irnos de este bonito lugar sin visitar el barrio marinero de Santo Tomé o el de los Marqueses de Montesacro y en la zona portuaria podremos contemplar el islote de A Figueroa donde podremos encontrarnos los restos de la antigua Torre de San Sadorniño, antaño faro romano y vieja fortaleza.

Vista del barrio antiguo de Santo Tomé
Y antes de irnos no podemos olvidarnos de comprar uno de los productos más característicos no solo de Cambados, sino de toda Galicia, el vino Albariño, una verdadera delicia para acompañar a los mejores pescados y mariscos. O botellas de licores como el orujo de hierbas o de café, ideales para tomar tras una copiosa comida.
Un lugar que no debéis perderos si tenéis la oportunidad de conocer esta zona de Galicia o si pasáis por la zona norte de Portugal, os aseguro que no os arrepentiréis.


