
Para finalizar nuestro apartado dedicado a las visitas vamos a empezar por el Museo Nacional de Arqueología, emplazado en un peculiar edificio que se remonta al siglo XV y que cuenta con diferentes restos arqueológicos encontrados por toda Bulgaria y en las antiguas capitales de Pliska, Preslav, y Veliko Turnovo.
Este lugar cuenta con una más que interesante exposición permanente abierta desde 1987 y que lleva por nombre “El pueblo y la Tierra”, donde podemos observar diferentes minerales, piedras preciosas y semipreciosas e incluso algunos cristales clasificados como de gigantes.

Fachada del Museo Nacional de Arqueología
También podemos visitar Dragalevtsi, un barrio situado a los pies del monte Vitosha y donde a unos tres kilómetros podremos encontrar el monasterio de Dragalevtsi, fundado durante el reinado de Iván Alexander. Aquí encontraremos diversos frescos que datan a fechas anteriores al siglo XV de gran calidad y muy valiosos.
Otro de los barrios importantes y que también se encuentran a los pies del Vitosha es Boyana, un barrio importante por la iglesia que lleva el mismo nombre y que su construcción se remonta al siglo XI. En su interior podremos admirar frescos que están considerados como el ejemplo más antiguo e interesante del arte medieval de la Europa del Este o también podemos visitar el monasterio de Rila, que fue declarado por la UNESCO como parte de la Herencia Cultural Mundial.

El omnipresente monte Vitosha
Y después de tanto hablar del monte Vitosha no podíamos cerrar este apartado dedicado a las visitas sin ir a conocer este lugar tan famoso en la capital de Bulgaria y al cual podemos acceder desde las cabinas que encontraremos en Knyazhevo y Simeonovo.
Desde su punto más alto podremos disfrutar unas bellísimas vistas no solo de Sofía sino de toda la región. Y es desde aquí desde donde nos despedimos con esta estupenda panorámica hasta la siguiente entrega donde conoceremos algunos de los platos más importantes de la gastronomía local y nacional.


