
Y después de los consejos vamos ya por fín a comenzar directamente con el apartado dedicado a conocer los mejores rincones de la ciudad y lo hacemos por la Plaza Roja, la más conocida de la ciudad y una de las más famosas y grandes del mundo siguiendo en cuanto a extensión a la de Tian An Men de Pekín.
Es una enorme zona empedrada que está rodeada por rincones tan populares como el Kremlin, la Catedral de San Basilio, la Catedral de Kazan, los grandes almacenes GUM y el Mausoleo de Lenin, lugar que cada año recibe miles de visitantes para ver el cuerpo embalsamado de tan importante personaje de este país.

Vista parcial de la Plaza Roja
Según los historiadores, esta plaza ya existía desde la segunda mitad del siglo 14 y se la menciona como plaza “El Comercio” allá por 1434 y donde los moscovitas le pusieron el sobrenombre de “El Incendio” porque era muy común que muchos de los puestos de madera que aquí había se incendiasen.
Aquí se daban a conocer las noticias más improtantes de la ciudad y a mediados del siglo XVI se construye la Catedral de San Basilio y un siglo después, la plaza ya está considerada como una de las más bonitas de la ciudad y hoy en día se ha convertido en el corazón de Moscú y de todo el país.
Algo que mucha gente desconoce es que el Kremlin no es solo un edificio sino una ciudadela amurallada donde su interior alberga algunos de los edificios civiles y religiosos más importantes del país, aunque el Kremlin de Moscú es el más importante de todos y sus primeras referencias se remontan al año 1147.

El popular Kremlin
Los edificios civiles que se encuentran en el Kremlin son: el Arsenal, la Armería, el Palacio Estatal, el Senado, el Palacio Terem, el Gran Palacio, el Palacio de las Facetas y el Cañón y la Campana del Zar. Por su parte los edificios religiosos son: el Campanario de Iván el Grande, la Catedral de la Asunción, la Iglesia de los Doce Apóstoles, la Catedral del Arcángel Miguel, la Catedral de la Anunciación y la Iglesia del Manto de la Virgen.
Y la verdad es que ya no cabe nada más en este recinto amurallado de unos 2,2km de perímetro que nos permitirá conocer más sobre Moscú y su historia, así como la de Rusia. Pero hay que tener en cuenta que aunque podamos acceder al Kremlin no podremos visitar todos los edificios aunque sí la gran mayoría.
Y hasta aquí la primera entrega dedicada a las visitas, donde os aconsejo poneros calzado y ropa cómoda porque aquí las distancias, a veces, son bastante grandes, y aunque siempre se puede tomar el transporte urbano, si se dispone de tiempo es más aconsejable ir paseando.


