
Regresamos de nuevo con los viajes y en esta ocasión nos vamos a conocer un país que perteneció a Rusia cuando ésta aún se llamaba Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas y que hoy en día, alejándose de su pasado se está convirtiendo poco a poco en un destino emergente entre los muchos países del Este.
Vamos a conocer Kiev, la capital de Ucrania, un pueblo que cuenta con siglos de historia y donde sus raíces se hunden en lo más profundo de los siglos cuando la tribu de los Tryipillye llegó a esta latitud, formando diferentes comunidades tribales en el territorio de lo que hoy en día es Ucrania y también en la zona de la actual Eslovaquia.

La ciudad cuenta con rincones antiguos pero encantadores
Por esta tierra pasaron infinidad de civilizaciones como los Cimerianos, Scytianos, Taurianos, Sarmatianos o incluso hasta los griegos, o al menos así se desprende de la información obtenida gracias a diferentes excavaciones llevadas a cabo hace unos cuantos años y donde todos dejaron parte de su historia, una firma que ha llegado hasta nuestros días en este país nacido de la influencia de muchos pueblos.
Así como la historia del país, la de Kiev, ciudad más grande y capital del mismo, es larga y muy destacada. No se sabe a ciencia cierta cuando fue fundada la ciudad aunque según las leyendas se dice que el lugar del nacimiento de Kiev fue profetizado por San Andrés entre los años 60 y 70 antes de Cristo, fascinado sobre todo por la localización de las montañas a orillas del río Dnieper.

La ciudad es atravesada por el río Dnieper
Se cree que la ciudad ya existía a principios del siglo V en lo que sería un enclave comercial. Poco a poco iría adquiriendo importancia como centro neurálgico de la civilización eslava oriental y alcanzando su Edad de Oro entre los siglos X y XII.
Con esto finalizamos esta fugaz primera entrega sobre la historia de Kiev y donde pondremos el punto y final en el siguiente post, donde posteriormente comenzaremos con el apartado más extenso, las visitas.


