
Continuamos desde el M.P.V Constitution, un barco del siglo XIX que nos está transportando en una pequeña ruta, por algunos de los mejores rincones de la ciudad que sólo pueden ser visitados desde una embarcación como esta, que nos está permitiendo ver la ciudad desde un punto de vista diferente y de una manera totalmente original.
En la anterior entrega habíamos pasado por diferentes acantilados y cuevas, además de ver a las focas jugar en la bocana del puerto y desde los cielos pudimos admirar algún que otro águila pelada, muy comunes en esta zona e incluso pasamos por el estrecho de Georgia donde tuvimos la oportunidad de tener unas excepcionales vistas de Vancouver.
Pero la ruta dura una hora poco más o menos y llega el momento de regresar pero en esta ocasión no vamos a deshacer nuestros pasos sino que pasaremos por Horseshoe Bay, lugar donde se encuentran las populares viviendas flotantes sobre el agua de la zona oeste de la ciudad.

Vista parcial de Horseshoe Bay
En esta zona podremos disfrutar de uno de los mejores safaris marinos que podamos imaginar y lo haremos bajando a tierra donde encontraremos un paisaje ideal tanto para los animales como para el espectador, algo que se antoja estupendo para pasar una mañana o una tarde, tanto si vamos solos o acompañados, pero eso sí, lo recomendable es llevar ropa y calzado cómodos.
Y desde este estupendo lugar ponemos punto y final a esta visita que hemos hecho gracias al M.P.V Constitution, ahora cambiamos de tercio y seguiremos conociendo los mejores rincones de la ciudad para que no nos falte nada, al menos de lo más destacado, de la Vancouver, pero eso será ya en la próxima entrega.
¿Te animas a continuar con nosotros?


