
Otros deliciosos platos que nos brinda la excelente gastronomía romana son el Carciofi alla romana o alcachofas al estilo romano, Spaguetti alla Carbonara, Scaloppine alla romana, paninis, ensaladas, bruschettas (pan, aceite y ajo), bucatini all’amatriciana, lasaña, ravioli, tortellini, tretette y el delicioso abbacchio con alcachofas, cordero lechal.
Además los pescados tienen un papel importante en la dieta romana, pescados tanto de río como de mar y donde cobran especial importancia estos últimos, siempre preparados de formas magistrales con ajo, laurel, albahaca, orégano o simplemente a la romana, una delicia.
También son bastante famosos los quesos como el exquisito pecorino romano fresco, hecho con leche de oveja, los embutidos como la mortadela, salami saltimbocca, prosciutto o la bresaola, algo también muy consumido y que tienen cierta relación con los embutidos a los que estamos acostumbrados a comer.

Los quesos, un tesoro de la gastronomía italiana
El popular helado italiano es algo que no debemos dejar de probar, aunque cuidado, en las zonas turísticas nos pueden cobrar hasta 6 euros por una copita, preguntad bien los precios. Entre los postres también destaca el tartufo negro y el tiramisú, ambos tremendamente consumidos no solo en Roma sino en toda Italia.
En cuanto a bebidas destaca el vino Chianti, el tinto italiano, también destacan el Lambrusco, un vino gaseado con un sabor muy suave y fresco y el vino blanco también esta bastante aceptable. En cuanto a licores son recomendables el licor de avellana, el digestivo llamado Limoncello o el Amaretto, licor de almendra.
Y antes de abandonar este apartado dedicado a la gastronomía no podemos olvidarnos de los cafés típicos como el capuccino, el mascciato o el expresso.


