
Uno de los rasgos más característicos de la gente de Brasil es su mestizaje, uno de los más ricos de todo el mundo y que da un aire tremendamente cosmopolita a las ciudades de este país. Es muy común encontrarnos gente con familia portuguesa, italiana, holandesa, alemana, polaca, japonesa o española.
Brasil también se caracteriza por ser un destino turístico de primer orden y sus ciudades más importantes cuentan con infraestructuras de gran calidad que permiten a cualquier clase de viajero poder disfrutar de este destino al 100%. Su gastronomía es deliciosa y por su situación geográfica los zumos de frutas naturales y ensaladas están a la orden del día.
Pero si queremos probar su comida tradicional hay que destacar la feijoada un guiso de arroz con alubias pintas, o el farofel, una mezcla de harina de mandioca o yuca que permite elaborar diferentes recetas. Pero la gastronomía de Brasil no se limita solo a un par de platos, esta tierra es un paraíso para cualquier gourmet que se precie, donde la calidad y frescura de sus productos son la base de las mejores preparaciones.

El ocio es otro de los grandes alicientes en este destino. Aquí jamás tendrás tiempo para aburrirte, ni siquiera descansando. Brasil es mucho más que Fútbol, Carnaval y playas, es un compendio casi interminable de alternativas capaces de satisfacer cualquier demanda, porque Brasil es para todos.
Las compras tampoco pueden faltar en este destino y aquí encontraremos un número casi infinito de artículos que podemos comprar, tanto para nosotros como para nuestra familia y amigos. Sobre todo destaca la artesanía, marroquinería, pinturas, grabados, productos amazónicos, instrumentos de percusión, productos textiles o piedras semipreciosas.
Brasil te está esperando con los brazos abiertos a que conozcas en primera persona todos sus secretos.


