
Dejamos atrás a Roma y nos vamos a embarcar de nuevo en otro viaje que nos llevará a descubrir los encantos de una ciudad en alza, Hamburgo, la segunda ciudad más grande de Alemania. Y como de costumbre vamos a hacer un pequeño repaso para conocer parte de la historia de esta ciudad y después nos pondremos manos a la obra con el apartado dedicado a las visitas.
Se descubrieron indicios de un asentamiento nómada de cazadores y recolectores en el valle del Elba que se remontan a la primera Edad de Piedra, lo que podría revelar que éstos fueron los primeros pobladores que vivieron en lo que hoy en día es una urbe cosmopolita.
En el año 810 d.C, Carlos el Grande conquistó la zona y se comenzó a construir una iglesia para así poder bautizar a la gente de aquella zona y usarla como base de cristianización de lo que hasta entonces estaba considerado como el “norte pagano”. Además para garantizar la seguridad de esta construcción se edificó en un castillo del desaparecido pueblo de Hamm.

Vista parcial de la ciudad
Ya en el siglo X se da el primer paso para convertirse en un importante lugar gracias a la aprobación del derecho al tráfico comercial, lo que iniciaría un importante ir y venir de mercancías por parte de la Liga Hanseática.
Y gracias a la integración de las ciudades próximas al mar Báltico y a los privilegios que poco a poco se fueron adquiriendo, Hamburgo se convierte en ciudad de pleno derecho en la ruta hanseática, transformándose en una importante ciudad con un gran poder económico y con la que poco a poco se van absorbiendo localidades a orillas del Alster y el Elba.
Y con esto finalizamos esta primera entrega de Hamburgo donde estamos conociendo la historia para así poder tener una base de conocimientos sobre la que disfrutar aún más de algunos rincones que nos encontraremos en el apartado dedicado a las visitas.


