
El Mercado Central es otro de los monumentos con los que cuenta la ciudad y creo que merece estar también dentro del apartado dedicado a la cultura en este destino. Su construcción cuenta con elementos de inspiración modernista, dando un toque muy especial a este popular rincón de Alicante.
Fue construido sobre la muralla del siglo XVIII que rodeaba a la ciudad bajo la dirección de Vidal Ramos entre los años 1911 y 1912. Cuenta con planta rectangular que sigue un esquema basilical, con apéndice circular en el ángulo sudoeste y cubierto por una cúpula semiesférica.
Está formado por dos plantas, una de ellas convertida en semisótano a causa de las pendientes de las calles que rodean a esta edificación. De la fachada principal nos llamará la atención la gran escalinata que se encuentra enmarcada por dos cuerpos salientes que cuentan con diferentes elementos decorativos.

Vista de la fachada del Mercado Central
Y otra de las construcciones más importantes de la ciudad es el Edificio Carbonell, conocido popularmente como “Casa Carbonell”, emplazada en el número 1 de la Explanada de España. Es uno de los edificios más populares de la ciudad y obviamente, de visita obligada.
Fue construido por Vidal Ramos, al igual que el Mercado Central, entre los años 1922 y 1925 y según cuenta la tradición fue mandada construir por un importante fabricante de tejidos, Enrique Carbonell. Y guarda una importante relación gracias al crecimiento económico que experimentaron los industriales textiles durante la Primera Guerra Mundial.


