
Proseguimos la ruta desde Ibio, población conocida por una tradición que se pierde en la niebla de los tiempos y que lleva por nombre “Baila de Ibio”, siempre celebrada el último domingo de Julio. Es un baile regional donde se rememora un antiguo baile realizado por guerreros a ritmo de cuerno y palos.
Continuando la ruta llegamos hasta Luzmela, rincón que inspiró a la escritora Concha Espina allá por 1909 para escribir la novela “La niña de Luzmela”. Aquí son de interés la iglesia de San Martín, construcción que se remonta al siglo XVIII y si paseamos por sus calles encontraremos casas como la Casa-palacio de Gutiérrez y Mier o también la Casona de Riabeyo.
Más adelante nos encontraremos con Cos, una población que cuenta con las tradicionales casas montañesas que nos llamarán mucho la atención, así como la oportunidad de visitar la Ermita de Cintul, una edificación que data de los siglos XII y XIII.

Vista de la localidad de Ibio
Tomando la CA-180 y a poco más de 2 kilómetros llegaremos a Carrejo, ya perteneciente al municipio de Cabezón de la Sal. No debemos irnos sin visitar el Museo Regional de la Naturaleza, lugar que nos revela cual es la flora y la fauna y cuales son algunos de los más bellos parajes de esta Comunidad Autónoma.
Más adelante, siguiendo la misma CA-180, llegaremos hasta Ucieda, una pedanía del municipio de Ruente que se encuentra en pleno valle de Cabuérniga. Aquí encontraremos diversas casas de interés como el palacio de Escagedo del siglo XVIII y las puertas del Parque Natural de Saja-Besaya, perteneciente a la Reserva Nacional del Saja, la reserva cinegética más extensa de todo el país.


