
Ahora nos vamos a la zona de Midi-Pyrénées, donde en Toulouse destaca el conocido guiso cassoulet, judías, pata de cordero y tocino. También son muy degustados el foie gras o confit de pato. Y si de pato hablamos destacan también elaboraciones como el pato à l’albigeoise.
Adentrándonos en las tierras montañosas de Aveyron y la zona pirenáica encontraremos otra gastronomía más fuerte para cubrir las necesidades proteínicas y vitamínicas de los habitantes de estas zonas, sobre todo en las temporadas de invierno. Destacan el tripoux de Naucelles, vino blanco con jamón y ajo, la charcutería de Entraygues o el alicuit entre otros.
Los quesos también tienen su rinconcito en esta zona y destaca sobre todo la zona de Aubrac, la cual nos regala con el laguile, un queso que cuenta con una gruesa corteza, que también se aprovecha para casar el puré de patata y el delicioso y reconocido internacionalmente roquefort.

Aspecto del tripoux de Naucelles
El vino, como en todo el país, tiene un papel especial en las buenas comidas y aquí destacan el vino de Cahors y el de Bergerac, los cuales ya eran muy famosos en la época de la dominación romana, lo que demuestra la gran tradición vitivinícola que hay en esta región, la cual ofrece los mejores caldos para las mejores preparaciones culinarias.
Y con esto finalizamos una entrega más de este recorrido por las diferentes regiones de Francia, las cuales tienen una serie de secretos de cocina que se nos irán revelando poco a poco a medida que vayamos conociendo los estupendos rincones con los que cuenta nuestro país vecino.


