
La villa de Viana do Bolo es un rincón pintoresco y diferente y nos servirá como punto de partida para recorrer la comarca, algo que os invito a hacer y de lo que saldréis verdaderamente sorprendidos, como en prácticamente todos los rincones de Galicia.
Viana do Bolo se encuentra en un pequeño promontorio rodeado por los brazos del embalse de Bao y en la parte más alta, las ruinas de una antigua fortaleza medieval que dominaba toda esta zona. Como en casi todas las localidades, la vida gira en torno a la Plaza Mayor, una zona dotada de edificios barrocos con soportales, con frontón semicircular, gárgolas y balconadas.
Encontraremos también nobles galerías acristaladas además de “El Pilón”, su famosa fuente, la cual fue construida para rememorar el alzamiento liberal que fue liderado por Antonio Rodríguez Bordás allá por octubre de 1830, quien fue ajusticiado y ahogado públicamente en esta misma fuente.

Otra vista de Viana do Bolo
Además esta zona cuenta con un buen número de iglesias de origen románico, de gran riqueza arquitectónica y que nos irán acompañando poco a poco durante esta ruta en la que estamos inmersos.
Algunas de las más destacadas son las de Bembibre, Grixoa o la de San Cibrao, pero si hay una que hay que tener en cuenta es la iglesia del Padre Eterno, de estilo neoclásico del siglo XVIII y donde se celebra cada año una romería muy famosa durante el día de la Trinidad.


